Representantes del Cuarteto -Estados Unidos, Unión Europea, Rusia y la ONU- se reunieron ayer en Amán para estudiar la situación que se ha creado en Cisjordania y Gaza tras el juramento la semana pasada del nuevo Gobierno palestino de Hamás.
La reunión se celebró mientras Israel sigue presionando a Washington para que el Cuarteto deje de asistir económicamente a la Autoridad Nacional Palestina hasta que la formación radical reconozca al Estado sionista, acepte todos los acuerdos que los palestinos han firmado con Israel y desarme a las milicias.
A partir de ahora, el Cuarteto no prestará ayuda financiera directamente a la ANP, aunque seguirá apoyando las iniciativas de asistencia de las organizaciones no gubernamentales que ayudan a los palestinos siempre y cuando Hamás no esté por medio.
El primer ministro Ismail Hanniya acusó a Estados Unidos de no aceptar los principios que Washington dice defender. «Este Gobierno ha sido elegido en unas elecciones libres y limpias, y de acuerdo con los principios que defiende la Administración estadounidense. Se está castigando al pueblo palestino y aumentando su sufrimiento sólo por una elección democrática», dijo.