El mes de abril se ha instalado en Miranda de la mano de una buena noticia para las miles de personas inscritas en la oficina de empleo. El Servicio de Empleo de Castilla y León (Ecyl) ha hecho pública la oferta formativa que se desarrollará hasta fin de año en la ciudad y que podría comenzar este mismo mes. En esta ocasión, la iniciativa viene acompañada de dos importantes novedades.
Y es que este anuncio destaca por la mezcla de cantidad con calidad. Por lo pronto, un mayor número de desempleados podrán beneficiarse de este tipo de enseñanzas gratuitas que tienen validez oficial. Incluso hasta podrán elegir. El número de cursos del Plan de Formación e Inserción Profesional (FIP) se ha incrementado en un 50% con respecto al pasado ejercicio.
En 2005 se celebraron 29 cursos, uno menos de los previstos. Fueron seguidos, además, por unos 435 alumnos. En cambio, para 2006, el número de aulas han aumentado hasta 46, de las que 32 son diferentes respecto a los cursos celebrados el año anterior, de acuerdo con los datos facilitados a EL CORREO por el director de la oficina de Ecyl en Miranda.
Esta importante oferta permitirá cubrir las demandas de formación de al menos 690 personas de las que se encuentren en situación oficial de desempleo. «Cada enseñanza preve un mínimo de 15 alumnos», precisó.
Más calidad
Pero esta vez la programación sobresale por el «compromiso de inserción» de los centros colaboradores, la docena de empresas que impartirán estas enseñanzas y que la mayoría se reparten entre academias y organismos oficiales como Cámara de Comercio, Acecaa, Fundación Forem o Instituto Tecnológico Industrial. Un compromiso que se exige por primera vez y que responde a la necesidad de que se complemente a la vez teoría con formación práctica, apuntaban en el servicio de formación.
Los alumnos también tendrán que responder. Este año, este organismo les va a exigir que demuestren su aprovechamiento de las clases recibidas. Está previsto realizar «una evaluación» sobre los conocimientos adquiridos durante ese periodo formativo.
Además, se ha diseñado la oferta teniendo en cuenta las necesidades de empleo que tiene la ciudad, tanto por parte de los futuros empleados como por parte de las posibles empresas que les puedan contratar.
El programa destaca por incorporar dos cursos de Auxiliar de Ayuda Domicilio, dentro del epígrafe de Servicios a la Comunidad y Personales. Un tipo de formación que se considera útil y necesaria para la población mirandesa, aquejada también por el progresivo aumento de población mayor. En este caso, se dirige de manera a mujeres y mayores de 25 años. No en vano sigue siendo uno de los colectivos más desfavorecidos en Miranda, como en el resto del país, a la hora de encontrar un empleo.
En cambio, en la elección de otros cursos se ha tenido en cuenta la demanda de mano de obra por parte de la industria y los servicios locales. Es el caso, son los que están relacionados con puestos de soldadura, operadores de máquinas herramientas o torneros fresadores.