Doble proceso de formación para los escolares de los centros de la ciudad. Los alumnos del primer curso de primer y tercer ciclo de Primaria del Colegio San Felices cerraron con una excursión en bici por la ciudad, el desarrollo de la Semana de Educación Vial en la que ha venido participando a lo largo de los últimos días con la asistencia y colaboración de los agentes de la Policía Local. Y ayer, a primeras horas de la mañana, se emplearon a fondo junto al resto de los chavales del municipio en la regeneración medioambiental de la ciudad participando en la plantación de una docena de árboles en el Parque de Fuente del Moro.
En este último caso, no tuvieron reparo en tirar de pico y pala para alumbrar a tilos, acebos y encinas en el paraje público, al que acudieron medio millar de personas para respaldar la convocatoria del Día de la Naturaleza organizado por el Ayuntamiento, antes de hacer cola ante la zona de avituallamiento en la que se repartieron, de forma gratuita, morcilla, bollos preñados y costilla asada para los mayores, y chocolate para los más pequeños.
Los más pequeños han sido, por lo tanto, los principales protagonistas del fin de semana que iniciaron con el comentado cierre de la Semana de Educación Vial que arrancó el pasado lunes en el Colegio San Felices.
Como en ediciones anteriores, esta actividad trató de fomentar entre los alumnos «actitudes de conciencia ciudadana y desarrollar hábitos encaminados a la creación del sentido vial» una vez constatado científicamente que la experiencia directa vivida por los niños «constituye uno de los medios fundamentales para su enseñanza en los primeros años», destaca el plan de trabajo facilitado por los responsables de este ciclo.
Con ese objetivo global, a lo largo de los últimos días, en las aulas del centro decano de la ciudad se han realizado actividades encaminadas a «conocer el entorno físico de la localidad en relación con el tráfico, adquirir hábitos de comportamiento correcto orientados a la adquisición del sentido vial y valorar la importancia que tiene el respeto de las normas y señales de tráfico, aprendiendo para ello su significado».
En ello se ha incidido al realizar trabajos como 'Un paseo por el barrio', al participar en comentarios sobre carteles con mensajes directamente relacionados con la circulación, al visionar videos sobre las señales y normativa de tráfico, al realizar láminas sobre aspectos puntuales de este ámbito, al implicarse en juegos basados en el significado y papel del semáforo en clases de Educación Física.
Y, en última instancia, al seguir las directrices de la policía para realizar un recorrido en bici por las principales calles de la ciudad donde concretaron la teoría.