Las viudas reconocen que están cansadas de reclamar que sus derechos sean reconocidos, pero no se rinden. Ayer volvieron a demostrarlo en la vigésima asamblea regional celebrada en Amorebieta. Unas 400 mujeres de trece colectivos de los tres territorios vascos exigieron a las instituciones que equiparen sus pensiones al salario mínimo interprofesional. En este sentido también recordaron que en España hay más de un 1.800.000 viudas que viven en el umbral de la pobreza. «A muchas no les queda más remedio que vivir con los 460 euros de media que reciben mensualmente y con ese dinero nos tenemos que arreglar para cubrir todos los gastos de la casa y comer», lamentaron las responsables de la la Federación de Asociaciones de mujeres viudas del País Vasco (Fevi).
Con el fin de que mejoren sus condiciones de vida, instaron al Gobierno a que equipare sus pensiones al salario mínimo interprofesional, que este año está fijado en 560 euros. «Llevamos tiempo estancadas en el cobro del 52% del sueldo que ganaban nuestros maridos
antes de fallecer y queremos que el porcentaje ascienda hasta el 70%. Nuestros derechos no son tenidos suficientemente en cuenta. Somos las madres o abuelas de algunos políticos de los que ahora mandan y no nos tratan nada bien. Es vergonzoso», reprochó la presidenta de la Fevi, María Jesús de Andrés, que ayer dirigió su primera asamblea regional, bajo el lema 'Viudas hacia delante'.
Algunas de las mujeres presentes en la asamblea denunciaron que las viudas del ámbito rural se encuentran, aún si cabe, en peores condiciones. «Las baserritarras vamos a menos. Incluso habiendo cotizado yo a la Seguridad Social, no llego a los 500 euros mensuales, lo que me parece un desprecio. Así, nadie va a querer ir al baserri», se quejaba una asistente de Elorrio, de 76 años.
Seguridad Social
De Andrés transmitió la preocupación de todo el colectivo ante la Reforma de la Seguridad Social, que prevé la supresión de la pensión de viudedad a las más jóvenes que están trabajando. De la misma forma, se mostraron alarmadas por el anteproyecto de Ley para la autonomía personal y la dependencia. «Ambas cuestiones son de una importancia vital -el ministro de Trabajo ha llamado a esta norma el cuarto pilar del Estado de Bienestar Social- por ser el número mayor de mujeres que viven solas y por tener muchísimas a nuestro cargo a nuestras madres, padres, hijos enfermos, discapacitados, parados, con problemas de salud mental,...», agregó Dolores Gallo, representante de la Confederación de Federaciones y Asociaciones de Viudas Hispania (CONFAV), que también intervino en la asamblea, junto al director general de Planificación, Estudios e Inspección de la Diputación, Andoni Rekagorri.
No obstante, recordaron que, desde la última asamblea, se ha producido un cambio que ha incidido en la mejora de la calidad de vida de muchas de ellas, con la aprobación de la ley, el pasado junio, que permite que unas 80.000 viudas puedan hacer compatibles su Pensión del Seguro Obligatorio de Vejez e Invalidez (SOVI), con la de viudedad. Sin embargo, limita la cantidad máxima a recibir a 877 euros.
Asimismo, anunciaron que se ha presentado un estudio para la reforma de la Ley de la declaración de la renta. Con este informe, pretenden equiparar la situación de las viudas a las de las demás familias. «El caso es que una familia con los dos progenitores o de mujeres separadas que perciben pensión de alimentos, salen, en la actualidad favorecidas, lo que nos parece un agravio comparativo», señalaron.