El Correo Digital
Martes, 4 de abril de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
OPINIÓN
CARTAS AL DIRECTOR
Preocupaciones
El mundo va mal y es nuestra culpa. Cada vez que vemos los telediarios nos obligamos a soltar profundos suspiros llenos de indignación ante esas terribles imágenes que se nos muestran, que han pasado a formar parte del día a día de nuestras frívolas vidas, y nos preguntamos cómo es posible que el mundo vaya así. O por qué los gobiernos no hacen algo de verdad y dejan de mostrar esas falsas muestras de preocupación y generosidad, que quedan preciosas de cara a la galería, pero están teñidas de una cruel indiferencia. Acto seguido, satisfechos con nosotros mismos y creyéndonos el próximo Kofi Annan, cogemos las llaves de nuestra moto y nos vamos a dar una vuelta, mientras que nuestra preocupación por las gentes del mundo y la naturaleza se va evaporando en la atmósfera junto con el monóxido de carbono que desprende vilmente nuestro tubo de escape. Lo mismo, desde luego, se puede aplicar al que escribe este artículo, que abrumado por una repentina apatía hacia el mundo se ha animado a redactar esta crítica y ya está jugueteando con las llaves de su BMW en el bolsillo de su pantalón vaquero. Total... ¿qué puedo hacer yo?



Vocento