El próximo verano cumplirá 72 años ,pero se resiste a ser «una paseante jubilada». Prefiere seguir en activo, como catedrática emérita de Política Económica de la Universidad del País Vasco o dirigiendo la realización de estudios. Milagros García Crespo, por cuyas manos han pasado varias generaciones de economistas salidos de la Universidad del País Vasco, recibe hoy en Madrid un homenaje promovido por un grupo de profesores universitarios de toda España, que han hecho coincidir con la edición de un libro titulado 'La política económica en tiempos de incertidumbre'.
-Cuando a uno comienzan a darle homenajes, suena a despedida.
-Pues sí. Pero eso es si te dejas . Y yo no me voy a dejar. Sigo dando clases cursos de doctorado y hago otros muchos trabajos. Pienso seguir haciéndolo, si no es de una forma, de otra.
-Usted ha sido la primera mujer en muchas cosas. La primera catedrática de su especialidad, la primera consejera del Gobierno vasco, la primera en ocupar la presidencia del Tribunal de Cuentas del Reino...
-Sí, pero eso sólo es una cuestión de edad. Probablemente porque yo pertenezco a una época en la que las cosas comenzaban a cambiar. Es verdad que fuí la primera mujer presidenta del tribunal desde que lo fundó Fernando VII, que ya es decir.
-Ahora comienza a recomendarse la presencia de mujeres en los consejos de administración de las empresas. ¿Cree que todavía es necesario establecer una política de cuotas?
-No me gusta el sistema de cuotas. Las mujeres deben acceder a los cargos por sus méritos, como los hombres, no porque se imponga una cuota. Esto quizá no guste a algunas personas, pero... a estas alturas de la vida ya digo sólo lo que me parece.
-Si tiene que elegir, ¿con qué se queda: con su paso por la política o con la Universidad?
-Con la Universidad. Aunque también en los cargos institucionales me he encontrado muy agusto.
El asunto Marbella
-Alguna vez, desde la presidencia del Tribunal de Cuentas, en el del País Vasco o en el del Estado, ¿ha llegado a echarse las manos a la cabeza ante alguna irregularidad?
-Pues...quizá con el Ayuntamiento de Marbella. No ahora, que es noticia de actualidad, sino en 1996 cuando hicimos el primer informe de fiscalización de esa corporación.
-No le extraña entonces lo que acaba de suceder, con media corporación entre rejas.
-No, en absoluto. Hace ya años que a mis alumnos, cuando hablamos sobre le control de las cuentas públicas, les pongo el caso de Marbella como el de un gran descontrol.
-Por sus clases han pasado alumnos que hoy son personajes públicos. Por ejemplo, el propio lehendakari Ibarretxe.
-Ibarretxe estuvo conmigo en un curso de doctorado...Sí, he tenido muchos alumnos que han sido personas conocidas...la actual ministra de Educación, María Jesús San Segundo; y el actual diputado general de Vizcaya, José Luis Bilbao, entre otros.
-Hace algunas semanas se hizo público un trabajo en el que usted ha colaborado, en el que se analizaba la evolución de las competencias del Gobierno vasco y de las diputaciones. El informe venía a desvelar un cierto desequilibrio en los recursos financieros.
-En los últimos años, mientras se han incrementado las dificultades de las diputaciones para atender a sus necesidades de gasto, el Gobierno ha caminado en un sentido contrario. Ha ahorrado y reducido mucho su endeudamiento.
-Ésa es una estrategia que impulsó su alumno Ibarretxe ya cuando era consejero de Hacienda. Decía que la Administración debe ser como una familia, que no debe gastar más de lo que ingresa.
-Ya, pero las familias también se hipotecan para tener un piso mejor y quizá el País Vasco necesita algunas inversiones que no se han hecho.