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Martes, 4 de abril de 2006
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ECONOMÍA
ANÁLISIS
Buenas noticias
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La Central de Balances del Banco de España ha publicado un informe sobre el beneficio neto conseguido en 2005 por las empresas no financieras, que fue un 26,2% superior a la registrada en el año anterior. Este dato confirma la buena evolución general de la economía española, pero no constituye ninguna sorpresa una vez que ya habíamos visto cómo se comportaban los beneficios de las grandes compañías, cuyo peso en el conjunto resulta capital, y tras haber conocido que la recaudación lograda por la Hacienda, a través del Impuesto de Sociedades, había aumentado un 24,9%.

No es una sorpresa, pero el dato conlleva un mérito enorme. Las empresas han conseguido incrementar sensiblemente su beneficio y lo han hecho en un entorno bastante hostil. Los precios de las materias primas -de todas ellas, y no solo de las energéticas- se han disparado, provocando un estrechamiento enorme de los márgenes, ya que los avances imparables de la globalización y la atonía que padecen los mercados de nuestros principales clientes no han permitido trasladar esas subidas a los precios finales de los productos por ellas fabricados. Menos mal que otros capítulos fundamentales de la cuenta de explotación, como son los costes laborales y los gastos financieros, se han conducido por la senda de la moderación, paliando el empujón de los 'inputs' materiales. A la vez, el mercado interno ha proporcionado el 'combustible' del consumo que nos negaba el exterior y que ha hecho crecer con generosidad la cifra de los ingresos totales.

Las expectativas para el año en curso son también buenas, como ha corroborado la Bolsa con un primer trimestre espectacular, en el que ha acumulado unas ganancias del 11,24%, que es la cifra prevista para el conjunto del año. De momento, la presión de las materias primas no aumenta, pero tampoco ceja; los gastos financieros suben empujados por unos mayores tipos de interés y, de los costes laborales no hay novedades concluyentes. No hay grandes cambios, así que ¿buenas noticias!

i.m.gardoqui@diario-elcorreo.com



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