Después de cinco descensos consecutivos, las ventas de coches aceleraron a tope en marzo. El pasado mes fueron matriculados 161.906 vehículos, una cifra sin precedentes en ese periodo y que supone un aumento del 8,3% respecto a la registrada hace un año. El sector atribuyó el resultado a que la Semana Santa cae en abril y los conductores han concentrado sus compras en los días previos para disfrutar de sus nuevos automóviles en las vacaciones.
Los fabricantes no echaron ayer las campanas al vuelo. Para comprobar si existe un cambio de tendencia real tras el 'pinchazo' que se arrastra desde el otoño o si este resultado es puramente coyuntural habrá que esperar a la evolución del presente mes, que «puede flojear», apuntó la patronal de fabricantes Anfac. Su director general, Luis Valero, destacó además que marzo tuvo un día y medio laborable más que en 2005, lo que permitió engrosar las ventas.
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Con ese tirón, en lo que va de ejercicio han salido a las carreteras españolas un 2,8% más de turismos que en 2005, un año en el que el sector alcanzó un récord histórico de 1.528.849 unidades. El espectacular dato de marzo fue posibles gracias a que los particulares incrementaron un 11,3% sus adquisiciones, en puertas de los tradicionales desplazamientos de Semana Santa. Por contra, las realizadas por las empresas de alquiler cayeron un 1%. Las matriculaciones de todoterenos siguieron disparadas al crecer un 15,5%.
Este repunte de las ventas coincide con una etapa de cierta ralentización del consumo y de subida de los tipos de interés, por lo que los expertos dudan de que se consolide en los próximos meses. El sector confía en cerrar el año en torno a los 1,5 millones de coches.