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Martes, 4 de abril de 2006
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Confesiones del más allá
El malogrado bailarín Antonio Ruiz Soler asegura en una autobiografía póstuma que es el padre del cuarto hijo de la duquesa de Alba
Confesiones del más allá
MEMORIAS. El testimonio de Antonio Ruiz Soler fue recogido en grabaciones por el periodista Santy Arriazu. / EL CORREO
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Vestido de calle -sin esos vistosos trajes que lucía en el escenario- y llevándose un cigarrillo a la boca, Antonio Ruiz Soler mira desafiante desde la portada de la que, hoy por hoy, es su autobiografía y testamento, 'Memorias de viva voz', libro escrito por el veterano periodista del corazón Santy Arriazu. En primera persona, como si fuera el propio bailarín y coreógrafo quien hablara, la obra ha levantado ampollas en la Casa de Alba porque el universal artista revela en uno de los capítulos que es el padre de Fernando Martínez de Irujo, marqués de San Vicente del Barco y cuarto hijo de Cayetana de Alba.

«Sé que algún día acabará por reconocerse que soy el padre de Fernando, aunque sea después de mi muerte. Que me desentierren si es necesario, que se hagan las pruebas... Fernando es hijo mío», cuenta Antonio en su autobiografía póstuma, publicada por Ediciones B, cuya representante manifestó que el departamento jurídico del grupo había comprobado «la autenticidad» de las 18 cintas que Arriazu grabó entre 1983 y 1984 durante sus interminables charlas con el artista.

La semana pasada, un abogado de la Casa de Alba anunció que iba a ejercer medidas legales contra la obra. Por el momento, lo único que ha recibido la editorial es un requerimiento no judicial demandando datos, tanto del periodista como de la compañía, por parte del juzgado de primera instancia de Sevilla.

Mientras tanto, Arriazu quiso recordar a un hombre que significó mucho para él. «Estoy aquí como amigo, confidente y depositario de su legado, de su voz, una voz que he decidido difundir porque Antonio me pidió que las cintas salieran a la luz cuando fuera el momento oportuno. Con este libro cumplo la promesa que le hice». El periodista catalogó de «muy triste» que una figura «tan universal» se haya olvidado. «Fue el único que triunfó en Broadway cuando aún no había cumplido los 20 años. Actualizar su nombre es la asignatura pendiente de este país».

Diez años y dos meses después de su muerte, Antonio, que nunca necesitó otra tarjeta de presentación que su propio nombre, vuelve al primer plano de la actualidad. «Fue víctima de un exilio personal y profesional. Le mataron socialmente en vida, no creo que le maten ahora que lleva tantos años muerto», espetó el autor de la obra.

Durante la presentación del libro, Arriazu cargó contra el que fuera el segundo marido de la duquesa de Alba. «Jesús Aguirre trató de hundir a Antonio. Como depositario de su legado, pido que se cumpla su voluntad: sus restos se pueden exhumar para hacer las pruebas del ADN».



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