El Correo Digital
Martes, 4 de abril de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
POLÍTICA
POLÍTICA
Mujeres de todos los partidos, salvo el PP, exigen respeto a la decisión de los vascos
Firmarán «a título personal» un documento por la paz y la reconciliación que se presentará el sábado en San Sebastián El PSE se desmarca de la iniciativa, apoyada por Zabaleta
Mujeres de todos los partidos, salvo el PP, exigen respeto a la decisión de los vascos
GOIRIZELAIA Y ZABALETA, dos de las impulsoras del documento, en una imagen de archivo. / I. PÉREZ
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

Mujeres de todos los partidos políticos de las comunidades autónomas vasca y navarra, con la excepción del PP y UPN, presentarán el próximo sábado en el Palacio Miramar de San Sebastián un documento a favor de la paz y la reconciliación en el que, en línea con las tesis que defiende el nacionalismo en materia de normalización política, también se exige respeto a lo que decida la sociedad vasca, incluso en el caso de que la ciudadanía se plantee modificar el actual marco jurídico-político.

El texto será suscrito «a título personal» por todas sus firmantes, entre las que destaca la presencia de la parlamentaria socialista Gemma Zabaleta. Fuentes de la ejecutiva del PSE-EE desmarcaron ayer expresamente al partido de Patxi López de esta iniciativa.

Zabaleta es, de hecho, una de las impulsoras de este documento, en cuya génesis le acompañaron las también parlamentarias vascas Gema González de Txabarri (PNV), Nekane Alzelai (EA), Kontxi Bilbao (EB) y Aintzane Ezenarro (Aralar), y la ex representante de la ilegalizada Batasuna en la Cámara de Vitoria Jone Goirizelaia. Entre las firmantes habrá también representantes de todos los sindicatos vascos, incluidos CC OO y UGT, así como organizaciones sindicales asentadas en el País Vasco francés.

El contenido del documento, que quedó definitivamente cerrado el pasado sábado, es muy similar al del borrador del que ya informó este periódico el pasado 16 de febrero. No obstante, se han introducido algunos matices, principalmente como consecuencia del nuevo escenario abierto tras el alto el fuego permanente anunciado por ETA.

A modo de presentación, el texto aclara que quienes lo suscriben «a título personal» son «mujeres de distintas ideologías y sentimientos» que, desde lo que «les une y separa» desean explorar «pasos» en la búsqueda de la paz y la reconciliación. En este sentido, sostienen que «la búsqueda de diálogo, sin perjuicios ni condiciones es un buen punto de partida» y reiteran su apuesta por la militancia por la paz, «ante tantos saboteadores que la paz tiene» siempre.

Paz y justicia social

La declaración subraya, según informa Europa Press que la consecución de la paz es «una exigencia colectiva», una «prioridad política» y «una tarea de todos» que «no consiste únicamente en ausencia de cualquier violencia». El concepto de paz, afirman, también «tiene que ver con la democracia, la justicia social, con un proceso de cambio que permita a la ciudadanía dar por concluidos conflictos históricos, cerrar una página en términos de derecho y libertades».

Ante la eventualidad de que «la sociedad vasca, la ciudadanía del País Vasco o Euskal Herria» desee en el futuro «transformar, cambiar o mantener» su actual marco jurídico-político, el texto aboga por establecer por parte de todos un compromiso de «respetar» y establecer las «garantías democráticas necesarias y los procedimientos políticos acordados» para que esa decisión sea respetada y, «si fuera necesario, tuviera su reflejo en los ordenamientos jurídicos». «Incluso, el cambio del marco jurídico establecido», recalca.

Asimismo, el documento apuesta por avanzar hacia un escenario democrático que permita y garantice el desarrollo de todos los proyectos en «condiciones de igualdad, por vías políticas y democráticas». En el texto, aseguran que todos los proyectos políticos «se pueden y se deben defender y que no hay que imponer ninguno». «Es posible la solución», insisten las firmantes.



Vocento