Juan Antonio Roca, el asesor urbanístico del Ayuntamiento y artífice de la trama de corrupción destapada en Marbella, tuvo que recurrir a un bufete de abogados de Madrid porque «literalmente no daba abasto», según la Policía, para gestionar las 120 empresas 'pantalla' y sociedades ficticias creadas para ocultar la ingente fortuna acumulada durante 14 años en el Consistorio. Roca ni siquiera podía recordar el nombre de la mayoría de las empresas que creó para hacer 'invisible' su emporio.
Pero el baile de papeles y cifras no ha hecho más que empezar. Los expertos de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Dirección General de la Policía han recabado montañas de documentos -se llenaron hasta cinco furgonetas durante los registros- que ahora deberán analizar exhaustivamente.
Los documentos claves de esta primera fase de la 'operación Malaya' son los que se han incautado en la sede madrileña del despacho de Sánchez Zubizarreta & Soriano Pastor, en el que fueron detenidos dos socios de la firma y otros cuatro letrados. El interrogatorio policial realizado en los últimos días a estos seis abogados ha permitido arrojar algo de luz sobre el origen de los 860.000 euros en metálico (en euros, dólares y francos suizos) hallados en la caja fuerte del bufete y que supuestamente sólo son el fruto de una «ínfima parte» de los turbios negocios de Roca en las últimas semanas.
El juez del caso, Miguel Ángel Torres, comenzó a tomar ayer declaración a los seis letrados, a los que acusa de ser los encargados de estructurar las sociedades del 'cerebro' de la red, por lo que podría imputarles un delito de blanqueo de capitales. Mañana ha citado a declarar como imputado el jefe de la Policía Local de Málaga, Rafael del Pozo, que ayer negó cualquier relación con la trama investigada.
Torres, además, decretó prisión incondicional para Montserrat Corulla. Esta mujer se convirtió en el segundo supuesto testaferro de Roca que ingresa en prisión, después de que el instructor enviara a prisión a Oscar Alberto Benavente, al que la Policía acusa de gestionar para Roca un total de 16 empresas en Madrid y Marbella, la mayoría inmobiliarias.
Las 120 empresas de Juan Antonio Roca y un millar de cuentas bancarias a su nombre y al de sus hombres de confianza -«con varias decenas de millones de euros»- están siendo investigadas para saber exactamente en cuántos proyectos inmobiliarios estaba involucrado el gestor urbanístico, que con un sueldo anual de 150.000 euros había sido capaz de comprar un piso de lujo, un palacio, un hotel en Huelva, varias fincas y cotos, una cuadra de purasangres y una ganadería de toros.
Trabajo «para años»
Veintiuna firmas brillan con luz propia. La primera es Condear, una constructora a nombre de su amiga Corulla, que edifica un hotel en la localidad murciana de Los Alcázares. Corulla, además es la titular de al menos otras siete inmobiliarias en Madrid, entre ellas, Palacio de Villagonzalo, Inmobiliaria El Ángel de Tepa, Joal Soal, Inversiones Corbel y Unideba.
El bufete bajo sospecha gestiona otras dos empresas relacionadas con Roca, llamadas Madesvaya y One Properties, que también en Murcia iban a construir una urbanización de casi medio millar de chalés. El socio principal del despacho, M.S.Z., tutelaba once entidades entre inmobiliarias rústicas y urbanas, financieras y sociedades inversoras en Madrid, Marbella y Aragón.
A pesar de que los agentes de la UDEF tienen trabajo para «varios años», sólo con investigar las 120 empresas de los ocho supuestos testaferros y abogados detenidos, los expertos barajan otra decena de nombres de personas, todavía no arrestadas, y que presuntamente eran hombres de paja de Roca.