El consejero vasco de Agricultura, Gonzalo Sáenz de Samaniego, dio ayer cuenta en el Parlamento de Vitoria de lo realizado hasta ahora para prevenir y afrontar un posible caso de gripe aviar en Euskadi. Por el momento, estar preparados ante la aparición de la enfermedad y cumplir con los requisitos impuestos por la UE ha costado 348.000 euros.
De ellos, la mayor parte, 252.000, fueron destinados al plan de vigilancia, donde se incluye el personal, el equipamiento y las labores del laboratorio Neiker, que se ocupa de los análisis. Casi 30.000 euros se emplearon en tareas de información (folletos, guías...). En material de emergencia se fueron otros 28.500 euros, y el simulacro del mes pasado en Irún necesitó de 16.000. La iniciativa piloto de cerrar con tela pajarera una explotación de Hondarribia se llevó 12.000 euros, y el desarrollo del plan de alerta, 6.500. Además, la jornada con expertos europeos costó 2.400 euros.
Con todo esto, Sáenz de Samaniego aseguró que el País Vasco «está preparado ante la posible aparición de la gripe aviar», y destacó que el número de muestras analizadas en la comunidad autónoma está «muy por encima de lo que exige la normativa europea». Han sido 2.529 análisis entre octubre de 2005 y el pasado febrero en las 126 explotaciones existentes, y todos han dado negativo -la normativa pide cubrir al menos 23 granjas-. Luis Javier Tellería, director del gabinete del consejero, aseguró que «somos los que más análisis estamos haciendo» en España, y por ello advirtió de que Euskadi es la comunidad con más posibilidades de detectar el primer foco de la enfermedad.
Riesgo en 7.300 aves
El consejero insistió en que el posible brote vendrá por un ave silvestre e informó de que la población de este tipo de pájaros ronda los 46.000 ejemplares. «De ellas, sólo el 16% presentan riesgo de contraer el virus», añadió; es decir, 7.300 aves en Euskadi.
En cuanto al simulacro de Irún, que calificó de «completo éxito», los técnicos están evaluando los puntos a reforzar. Entre ellos, el trabajo posterior y físico de control de las áreas a acotar en caso de brote. En el supuesto de que saltara la alerta, destacó que la medida más eficaz sería encerrar las aves -«todas las explotaciones tienen sitio para ello»-, aunque no se descarta la tela pajarera para granjas de pollos con label.