Los frecuentes atascos y colisiones obligarán a reordenar el tráfico en la rotonda de Miraflores este mismo año. La glorieta ampliará su capacidad, se construirán dos nuevos carriles, de subida y de bajada, y se instalarán semáforos en la zona. El diputado de Obras Públicas y Transportes, Eusebio Melero, explicó ayer que el proyecto estará listo a finales de mes, con un presupuesto de 1,3 millones de euros, y las obras comenzarán «en octubre o noviembre».
Las caravanas en la conflictiva rotonda, que han provocado numerosas protestas de ciudadanos, llegaron ayer a las Juntas Generales. Los socialistas presentaron una iniciativa que va más allá de la reordenación del tráfico y apuesta por construir la variante de Ibarsusi «con la mayor celeridad posible». Para Joaquín Colmenero, esta infraestructura será la «solución definitiva» a los problemas de tráfico en este acceso a Bilbao, por el que circulan más de 40.000 vehículos al día.
El PP le ofreció su respaldo y aportó una enmienda, pero la propuesta fue rechazada. Ezker Batua se abstuvo y PNV y EA votaron en contra. «La variante de Ibarsusi se va a hacer, pero no sabemos con qué celeridad», afirmó Ana Reka. «Está dentro de un proceso mucho más amplio, el análisis de todos los accesos a la ciudad».
«¿No les parece prioritaria esta variante, cuando Miraflores se ha convertido en uno de los puntos más conflictivos del tráfico en Bilbao?», objetó Colmenero. A su juicio, lo será aún más «con los desarrollos urbanísticos de Bolueta, Mina del Morro y Miribilla. El estudio está hecho desde hace más de ocho años y habría que priorizarlo. Si es un problema económico, tiren de chequera». «Es un problema de voluntad política para usar la chequera», apostilló Jesús Isasi, del PP. Tras la votación, Melero apuntó que el proyecto de reordenación del tráfico en la zona está muy avanzado y la Diputación espera recibirlo el día 30 de este mes.