Tras una década de protestas, la Diputación acometerá a finales de este año la reforma del cruce de El Bao, en Abanto. La actuación supondrá la eliminación de uno de los puntos más conflictivos de la red viaria vizcaína, con más de 110 accidentes de tráfico en los últimos cinco años. Según reveló el alcalde de la localidad minera, Manu Tejada (PNV), los trabajos se ejecutarán dentro de la primera fase de la variante de Gallarta. «Se suprimirán la mayoría de las intersecciones para levantar una gran rotonda en la misma zona», precisó el regidor.
La rehabilitación de este nudo de comunicaciones es una vieja reivindicación del Ayuntamiento. Situado entre los núcleos de Gallarta y Las Carreras, el cruce de El Bao encauza el tráfico entre la autopista A-8, dos carreteras secundarias y la N-634. Desde su inauguración, las críticas de los conductores se sucedieron por su «peligrosidad». Con posterioridad, los datos de siniestralidad del Departamento vasco de Interior desvelaron que la intersección es el punto kilométrico más peligroso de Vizcaya.
La primera fase de la variante de Gallarta intentará poner una solución definitiva al problema. Presupuestada en 15 millones de euros, la nueva calzada tendrá dos kilómetros de longitud y comunicará con el polígono de El Campillo. Dentro del proyecto, estaba incluida la colocación de un viaducto de 400 metros para salvar la mina Bodovalle, en cuyas galerías se han registrado cuatro hundimientos en los últimos años. Finalmente, esta actuación quedará en el tintero. «Unos estudios garantizan la estabilidad del terreno y es más urgente poner freno a los accidentes en El Bao», valoró Tejada. El plazo de ejecución de las obras es de 18 meses, por lo que en 2008 ya estará habilitada la nueva rotonda.
Campo de golf
De manera paralela, se llevará a cabo la segunda y última fase de la variante de Gallarta. Se trata de una carretera de 1.900 metros entre El Campillo y el barrio de Triano, enclavado junto al campo de golf de La Arboleda. «Nos viene de perlas, porque dará un acceso rápido y directo a las instalaciones», se congratuló el máximo edil en Abanto. La actuación costará 7,7 millones de euros e incluye un paseo de más de un kilómetro.