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Viernes, 7 de abril de 2006
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DEPORTES
CICLISMO
«Voy por el buen camino»
Óscar Freire reconoce que cambiar Flandes por el País Vasco ha sido una «buena decisión» y que en estos cuatro días ha encontrado «la forma» que buscaba
«Voy por el buen camino»
EL DUELO. Freire y Samuel se desean suerte. / BORJA AGUDO
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Óscar Freire vuelve a sonreir. El genio cántabro parece haber dejado atrás los problemas en el isquión que le amargaron durante buena parte de la pasada temporada y se siente de nuevo un ciclista ganador. El sprinter del Rabobank, que cambió a última hora sus planes para correr en el País Vasco en lugar del Tour de Flandes, se quedó a 55 milésimas del triunfo en la primera etapa. Alejandro Valverde se le cruzó en su camino, y desde entonces, Freire había digerido en silencio esa derrota. Sabía que tenía otra bala en la recámara. La llegada a Vitoria es, salvo contadas excepciones, el día de los velocistas, y a ella se aferró para tratar de estrenar su palmarés en la ronda vasca. No se lo pusieron fácil. Una escapada obligó al Rabobank a darlo todo para agrupar al pelotón, con lo que el de Torrelavega se quedó sólo a la hora de la verdad. No fue problema. A Freire le sobra clase, y cuando la salud le respeta, se comporta de forma imbatible. Como ayer.

«Creo que voy por el buen camino. La salud me acompaña y poco a poco voy encontrando la forma y tengo la continuidad que no tenía el pasado año. Ha sido una buena decisión venir aquí, porque Flandes no era la mejor elección. País Vasco me va a venir mucho mejor de cara a las clásicas, es mucha mejor preparación», afirmó tras su triunfo, más complicado a su juicio de lo que pudo parecer. «Es que mis compañeros se han vaciado para coger la escapada y luego me he tenido que buscar la vida, pero tampoco me quejo, porque si no es por ellos, no hubiera tenido posibilidades de sprintar», reconoció.

La peculiaridad de la Vuelta al País Vasco, la cantidad de montaña que guarda su trazado, disuaden a los velocistas a la hora de participar, con lo que la reducida nómina de sprinters de la carrera tiene más complicado llegar en condiciones a la recta final porque los equipos no están diseñados para esa tarea. Ese aspecto lo notó Freire camino de Vitoria, y jugó en su favor, ya que «no había equipos que controlaran y he podido colocarme bien en el momento justo, y he podido salir sin problemas, cuando he querido».

A partir de ahora, y si la salud no le juega malas pasadas, Freire afrontará las clásicas, a las que llegará según sus palabras, «en forma. Me gustaría ganar la Amstel, porque es muy importante para Rabobank, o sino la Lieja».

Samuel, pletórico

El líder de la Vuelta está lanzado. Tras dos victorias consecutivas, Samuel Sánchez no dudó un segundo en meterse en el sprint de Vitoria en busca de una tercera etapa. Tal es su estado de forma que sólo la clase de Freire le impidió levantar los brazos por tercer día consecutivo. «Soy un corredor rápido, aunque no tengo la velocidad de Freire. El año pasado ya fui cuarto en el sprint de la Vuelta en La Castellana, y he pensado que como tenía fuerzas podía intentar hacer algo, pero Freire es Freire».

Durante el día de ayer, Euskaltel-Euskadi tuvo una dura jornada para mantener el liderato del asturiano. Los ataques se sucedieron en busca de la escapada buena, se corrió a un ritmo muy elevado y sus compañeros se dieron una buena paliza para evitar problemas. Pese a los intentos, el primer clasificado de la ronda vasca no pasó por problemas, porque como reconocía en la llegada, «con Mayo y Zubeldia tengo un seguro de vida para la montaña. Cuando se ponen las cosas difíciles, ellos están ahí, y eso demuestra las ganas que tiene este equipo».

Uno de sus principales rivales en la lucha por la general es Alberto Contador, que, por ahora, deja pasar las etapas sin derrochar energías pensando en la crono de Zalla. «De momento las cosas van muy bien. Si me dicen antes de la Vuelta que las cosas iban a ir así hubiera firmado con los ojos cerrados, soy consciente de que hay siete u ocho rivales que pueden ganar la crono del último día y ahí también estoy yo, aunque Samuel está en un gran momento y habrá que tenerle muy en cuenta».

En la etapa de Vitoria, uno de los protagonistas fue un corredor de casa. Arkaitz Duran, el joven corredor del Saunier Duval, estuvo en la escapada, aunque al final no pudo aguantar el ritmo. «He intentado entrar en los cortes porque llegábamos a Vitoria, he entrado en el grupo pero luego me ha faltado un poco de fuerza para estar con ellos. Todavía soy muy joven y me queda por mejorar».



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