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Viernes, 7 de abril de 2006
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DEPORTES
ATHLETIC
Con las instituciones por detrás
Las administraciones han pagado casi el 90% de la construcción y reforma de los otros tres campos vascos de la Liga Profesional
Para el Athletic supone un alivio recordar la financiación que han tenido los otros campos vascos de sus equipos de la Liga Profesional (Real Sociedad, Alavés y Eibar) porque se demuestra que las instituciones públicas se implican a fondo cuando es necesario. De un total de 29,3 millones invertidos en la construcción o reforma de estos estadios, las instituciones han pagado 25,9 millones, lo que supone un 88,3%. Eso sí, los tres (Anoeta, Mendizorroza e Ipurúa) son públicos, aunque en realidad sólo los usan los equipos de sus ciudades. San Mamés, en cambio, es propiedad del Athletic.

El Athletic anhela que las instituciones le ayuden en la construcción de su nuevo estadio, una obra que valora en 180 millones y en la que espera contar con subvenciones por valor de algo menos de un tercio de su costo.

El último campo levantado en Euskadi para un equipo de la Liga Profesional fue el de la Real Sociedad, inaugurado en 1993. En Anoeta las instituciones fueron un factor clave. Costó 18 millones de euros y en su financiación intervinieron el Ayuntamiento de San Sebastián, Diputación de Guipúzcoa, Gobierno vasco y Gobierno central a través del Consejo Superior de Deportes. Entre todos ellos aportaron 15 millones de euros. El club se limitó a abonar 3 millones y además lo hizo en concepto de arrendamiento del estadio por 40 años.

En 1998, el Alavés se vio obligado a remodelar Mendizorroza cuando regresó a Primera. Las obras tuvieron un presupuesto de 9,5 millones de euros. El dinero fue puesto entre el Ayuntamiento (5 millones), Diputación y Gobierno vasco, que entre ellos aportaron los 4,5 restantes. Al club le corrían prisa las obras (se vio obligado a jugar su primer partido de Liga en San Mamés ante el Betis) y planteó adelantar dinero a su Consistorio para que se aceleraran. «Somos los propietarios del campo. No haremos dejación de esta responsabilidad», contestó el alcalde, Alfonso Alonso.

El último equipo vasco en obras ha sido el Eibar, que este año ha acometido una profunda remodelación en los bajos de su tribuna principal en Ipurúa. Con 1,8 millones de presupuesto, el club ha aportado 450.000 euros. La Diputación (900.000) y el Ayuntamiento (450.000) han puesto el resto.



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