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Viernes, 7 de abril de 2006
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GUIPÚZCOA
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Historia de un cuarto de lectura
La biblioteca eibarresa celebra mañana el 99 aniversario de su inauguración, el 8 de abril de 1907, en los bajos del Ayuntamiento
Historia de un cuarto de lectura
CENTENARIA. Los responsables de la biblioteca posan juntos. /JULIO CALLEJA
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La biblioteca municipal de Eibar está a punto de cumplir los 100 años. Todavía falta un año completo, pero mañana, 8 de abril, se celebra el 99 aniversario desde que abriera sus puertas en los bajos de la casa consistorial de Unzaga, espacio en el que permaneció 89 años continuados hasta trasladarse a la casa de cultura de Portalea.

El próximo año será motivo de celebración de este servicio municipal que inició su andadura con un número muy escaso de volúmenes y un presupuesto anual de 500 pesetas para la compra de libros.

El centenario de la biblioteca eibarresa será festejado con un programa especial de actividades y coincidirá con el proyecto de ampliación de este servicio que cada vez más demanda más espacio.

El Ayuntamiento cuenta ya con una partida incluida en los presupuestos municipales para incrementar su superficie.

Este servicio ampliará su espacio hacia el sitio que ahora ocupan las oficinas de Cultura, Euskera y Juventud, en la primera planta de Portalea. Los trabajos forman parte del proyecto de remodelación de Portalea en el que se instalará el Museo Industrial y la Escuela de Música. De esta forma, se quiere dar respuesta a la creciente demanda de usuarios que diariamente acuden a las instalaciones municipales.

Hoy en día se almacenan en los anaqueles de Portalea casi 39.000 títulos catalogados entre libros, música o películas.

La biblioteca cuenta en la actualidad con 5.600 socios, cifra muy lejana a la de aquel 8 de abril de 1907 en el que se inauguró el pequeño cuarto para la lectura en la planta baja del Ayuntamiento.

Este espacio era ocupado con anterioridad por los estudiosos del esperanto, el idioma universal que contaba con numerosos adeptos en Eibar en aquel entonces.

La creación del servicio se venía gestando desde dos años antes. En 1905 tomó posesión la nueva Junta Local de Reformas Sociales del Ayuntamiento de Eibar, y uno de los vocales pidió que se habilitara un local en la casa consistorial para la biblioteca municipal, «que se invirtieran las 500 pesetas presupuestadas en la compra de libros».

Día laborable y festivo

Se dio cuenta de la inauguración del nuevo espacio en la sesión ordinaria del Ayuntamiento que se celebró el 10 de abril de 1907. Según recogen las actas municipales del momento, asistieron Hilarion Suinaga, Gabino Urionabarrenechea, Jose Acha Belaustegui, Antonio Errasti, Miguel Iriondo, José Ramon Iriondo, Francisco Irusta y Julián Garate. En ese acto municipal se advirtió de la necesidad de elaborar un reglamento de utilización del nuevo servicio «aparte de que para completar, hace falta la adquisición de algún mapa etc. y colocación de alguna luz más, autorizando ello a la Comisión que ha entendido en este asunto».

En aquellos primeros momentos, el horario de utilización de la biblioteca era muy restringido. Según recoge Gregorio de Mújica en su Monografía Histórica de Eibar, «como horas de lectura se fijaron para los días laborables, las comprendidas entre la una y las siete de la tarde, y las ocho y las diez de la noche. En cambio, los días festivos, la Biblioteca estaría abierta por la mañana solamente».



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