El alumnado de la escuela de cerámica de Ermua solicita al Ayuntamiento que se mantenga el servicio, con profesor incluido. Los alumnos y alumnas de la citada escuela municipal acudieron a la sesión plenaria, celebrada esta misma semana en Ermua, para pedir que no se alterara su funcionamiento. Al parecer, temían por la continuidad de la escuela «porque nos han llegado comentarios de que se pretende transformar la escuela en un colectivo».
El alrededor de medio centenar de alumnos y alumnas presentes en el pleno explicaban que, para mantener la actividad en buenas condiciones, «es necesaria la presencia de una persona cualificada en la manipulación de esmaltes (algunos tóxicos) y el horno, así como en tiempos de cocción y temperatura (dependiendo del esmalte que se ha utilizado y la clase de arcilla usada en la fabricación de las piezas)».
Pidieron también a los responsables municipales que, antes de actuar, «se informen adecuadamente para evitar riesgos».
Confesaron que se mostraban «intranquilos, porque nadie contesta a nuestras preguntas».
Los alumnos y alumnas alababan la labor del profesor, Angel Gil, «que ha demostrado su profesionalidad, cualificación, entrega y atención con todos nosotros, ya que, a pesar de que somos diferentes, siempre ha tenido un trato y actitud exquisitos».
Añadieron que «la calidad y el éxito del taller de cerámica están sobradamente acreditados en sus recién cumplidos 25 años, colaborando con todos los grupos culturales, sociales, deportivos y educativos de nuestro pueblo, y siendo valorado y reconocido por todos ellos».
Los componentes de la escuela de cerámica también se quejaban de la falta de atención por parte de los responsables municipales en su traslado de Gure-Etxea al pabellón de Betiondo. «Durante 4 meses no hemos tenido clases y nos incorporamos en enero con muchas deficiencias, algunas tan significativas como la falta de un simple extractor, por lo que no podíamos terminar los trabajos».
Apoyo político
El alcalde, Carlos Totorika, aseguró a los congregados que mantendrá con ellos una reunión en breve, «porque en la anterior ocasión ya se dijo que no se iba a cerrar la escuela y creemos que podremos ponernos de acuerdo en adoptar una solución para cuando se traslade a Lobiano. Esto lo solucionaremos en una reunión que podamos tener, bien conmigo o con el concejal delegado, la próxima semana», prometió.
El resto de partidos políticos apoyaron la petición del alumnado. El portavoz del PNV, Lorenzo Iturriagagoitia afirmaba que «los 25 años de la escuela son aval suficiente para que siga funcionando bien, como hasta ahora». Además se mostraba disconforme con el cambio previsto: «Se pretende que el profesor de cerámica sea también el encargado de mantenimiento de Lobiano, y creemos que no podrá llegar a las dos actividades». Antonio López, del PP, se comprometió a plantear este tema como moción para estudiarlo en pleno, «para defender los intereses del colectivo».