Los agentes y promotores tardan cada vez más en vender los pisos. Si hace un par de años, las viviendas nuevas se vendían sobre plano y las usadas apenas permanecían un mes en la cartera de las inmobiliarias, el tiempo medio de venta registrado el año pasado en el territorio vizcaíno superó los cien días, «plazo que llega a triplicarse en el caso de las fincas que superan la barrera de los 600.000 euros», según revela una encuesta realizada por la Asociación de Constructores y Promotores de Vizcaya (Ascovi). «El mercado de las viviendas de lujo no está atravesando su mejor momento. Se venden, pero cuesta bastante», reconoció el presidente del Colegio de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria, José Ramón Gorostiza.
De los 18.000 contratos de compra-venta firmados el año pasado en el territorio vizcaíno, dos tercios corresponden a pisos de segunda mano, cuyo precio medio se situó en 314.925 euros, frente a los 343.000 que alcanzó la vivienda nueva. Tras varios años de continuas subidas, el estudio destaca la «ligera caída» experimentada por los precios de las fincas usadas en el segundo semestre de 2005. No así los pisos de nueva construcción, que registraron un incremento del 7,5% respecto a 2004. En cualquier caso, «esta subida es muy inferior al ritmo de crecimiento registrado en el sector en los últimos cinco años, que alcanzó picos de hasta el 17%», según recordó ayer el gerente de Ascovi, Iñaki Urresti.
El encarecimiento de los pisos de venta libre se debe, a juicio de los constructores vizcaínos, «a la reserva de suelo urbanizable para viviendas protegidas, ya que se reducen las posibilidades de construcción», lo que para los responsables de Ascovi explicaría que «la oferta de fincas iniciadas el año pasado sólo cubra el 83% de la demanda».
95 metros cuadrados
El tamaño medio de la vivienda nueva comprada el año pasado en Vizcaya fue de 95 metros cuadrados distribuidos en tres habitaciones (54%) y dos baños (87%). La finca incluye garaje y trastero en la gran mayoría de los casos, según los datos facilitados ayer por los constructores vizcaínos. Los compradores desembolsaron una media de 3.677 euros por metro cuadrado, aunque hubo quien llegó a pagar hasta 8.600 por un piso en Abandoibarra. Los precios más bajos correspondieron a las zonas rurales -Forua, Muxika y Fruniz-, donde el metro cuadrado apenas superó los 900 euros.
En el caso de los pisos de segunda mano, la superficie media de las fincas vendidas a lo largo de 2005 fue de 83 metros cuadrados. No obstante, el aspecto más valorado por los compradores de una vivienda usada no es tanto las características de la propia casa como su situación. «La mayoría prefiere un piso para reformar en el centro que uno para entrar a vivir en un barrio», corrobora José Ramón Gorostiza. Los precios más altos por metro cuadrado corresponden precisamente a las viviendas usadas, donde se llegan a alcanzar los 10.000 euros por metro cuadrado, según los datos recogidos en la encuesta realizada por Ascovi.
El mercado de alquiler experimentó el año pasado un incremento similar al registrado por el precio de la vivienda nueva. Arrendar un piso de 75 metros cuadrados en Vizcaya cuesta una media de 695 euros al mes, aunque las cifras referidas al segundo semestre de 2005 ya sitúan la renta media mensual en 772 euros.