Llama mi atención la respuesta de la Diputación a las quejas que los usuarios de la A-8 exponían en un pequeño reportaje publicado recientemente. En dicha respuesta se alude a lo necesario de las obras de ampliación, se elude el tema de la peligrosidad de la vía calificándolo de 'incomodidad' y se recuerda que frente al pago del peaje existe la posibilidad de cubrir el recorrido por vías alternativas. Si éstas son las respuestas de los responsables, quisiera saber cuál será la respuesta cuando se dé el caso de que la peligrosidad se pague con vidas. También quisiera saber si cobrar por un pésimo servicio es la respuesta más adecuada. Para cuando acaben las obras ya las habremos pagado los usuarios a golpe de peaje.
Creo que esa pataleta pidiendo que las quejas no se lleven a los medios de comunicación sólo refleja el interés de hurtar el debate público por parte de quien es consciente de que está ante una situación que se pudre a la vista de todo el mundo. Para terminar sólo referirme a la apertura de la conexión entre el corredor del Txorierri y la A-8, que como sabemos obliga a liberalizar del pago un tramo de la A-8. Y como también sabemos, no supondrá a su vez en una rebaja del peaje para los ciudadanos que pagan. Está claro que aquí hay ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda, y Diputación, sólo una, la Diputación Foral de Bilbao.