Amor, pasión, negocios, dinero y muerte son los ingredientes usados por Ildefonso Falcones para 'La catedral del mar' (Grijalbo, 2006), un thriller histórico que refleja de manera «fidedigna» la Barcelona del siglo XIV, sus leyes y costumbres, a través de una trama «que se podría producir perfectamente hoy». Nacida con vocación de 'best-seller', la primera novela del abogado barcelonés ha vendido 100.000 ejemplares.
-¿Sobrevive algo de la Barcelona de 1.300?
-El espíritu del pueblo catalán que siempre ha sido laborioso. Somos gente que cuando se vuelca en algo es solidaria. Por lo demás, no queda nada.
-Los temas que toca aún existen. Los Estanyol huyen a la ciudad para conseguir, con un año de residencia, la Carta de Ciudadanía que les acredite como hombres libres.
-Se puede establecer una semejanza con la inmigración desde el norte de África. Hoy todavía hay gente en situación precaria a la espera de su oportunidad y su 'Carta de Ciudadanía', pero aún con papeles tampoco tienen demasiadas oportunidades.
-Los protagonistas de la novela soportan todo tipo de abusos sin rebelarse. ¿Hay que acatar una ley injusta?
-Una ley que no es justa, de las que hay muchas, se debe respetar en tanto que la sigan imponiendo. Los payeses lograron terminar con los 'malos usos' que se describen en la novela pocos años más tarde.
-¿Por qué se recurre tanto a las catedrales en los libros?
-Eran las obras más importantes y eso es atractivo. Pero el eje de mi novela no es la construcción del templo; es un thriller trasportado a aquella época, tienen relación con Santa María por que viven en el barrio de la Rivera.
-¿No sigue el ejemplo de 'Los pilares de la tierra'?
-A parte de que Ken Follet es un gran escritor y yo un novel, Santa María del Mar es real, la gente puede ir y apreciarla. Follet invento su catedral.
-Las dos venden mucho.
-Ojalá dentro de 20 años alguien recuerde mi novela como se habla hoy de 'Los pilares de la tierra', que es ya un 'long-seller'.
Sugerencias comerciales
-Es su primera novela. ¿Asusta que la editorial la presente como un 'best-seller'?
-Asusta. A medida que ves que la apuesta de la editorial da sus frutos y las críticas te tratan bien te deja de asustar un poco.
-Cada vez más son obras de escritores con poca experiencia.
-Supongo que somos más dúctiles a la hora de hacer cambios y aceptamos sugerencias más comerciales de la editorial.
-La novela es una concatenación de episodios. ¿Ha pensado en llevarla a la televisión como serie?
-Nunca fue mi objetivo, pero hay quien me lo ha comentado. Los derechos están en la editorial, si lo hacen estaría encantado. Los personajes pasan de la semiesclavitud a la nobleza, cada uno es un episodio. Pretendo dar una visión fidedigna de todos los estratos sociales que había en Barcelona.