El denominado 'caso Astillero' parece que se acerca a su fin, al menos en lo que respecta a la Asociación de Clubes de Traineras. Después de ocho meses de tramitación, la propuesta de resolución del Juez Único de la ACT, Miguel Juane, al expediente disciplinario abierto al club cántabro, así como a 16 de sus remeros por su presunta negativa a tomar parte en las diligencias de investigaciones por la solicitud masiva de autorizaciones de uso terapéutico exculpa a los deportistas y plantea una simple multa de 6.600 euros para la entidad.
La noticia ha sido recibida con satisfacción por los astillerenses que consideran que «se demuestra así que el anterior Juez Único, Borja Osés; el ex presidente de la ACT, Ángel del Hoyo; y el ex responsable del Comité Antidopaje, Badiola; estaban equivocados». No obstante, la entidad que preside Víctor Sainz de la Maza presentará alegaciones para rebajar una sanción económica que califica de «desproporcionada».
Buena disposición
Miguel Juane muestra su convicción de que el máximo mandatario de Astillero era «cuando menos conocedor» de la existencia de unas diligencias de investigación al club y sus deportistas dentro del periodo de información reservada con el fin de averiguar un presunto fraude deportivo. Sin embargo, considera que se produjo «una actuación negligente» en la forma de notificar la convocatoria por parte de la ACT para llevar a cabo una toma de declaración a los implicados.
Por lo que respecta a los deportistas, el Juez Único propone el sobreseimiento del expediente al entender que no tenían constancia en un primer momento de la existencia de un procedimiento disciplinario contra ellos y que cuando fueron requeridos para ser interrogados «mostraron una excelente disposición a colaborar en esclarecer los hechos».
La entidad cántabra no ha tenido tanta suerte, sin embargo, con el segundo de los expedientes disciplinarios que le fueron incoados el pasado marzo por no presentar en el plazo fijado la documentación necesaria para participar en la ACT. El Juez Único propone por ello la expulsión definitiva de Astillero ya que considera la infracción como «muy grave». Los astillerenses disponen ahora de un plazo de cinco días para presentas sus alegaciones.