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Sábado, 8 de abril de 2006
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Palillos a la mar
Los chinos consumen 16.000 millones de cajas de palillos desechables al año, que están acabando con los bosques del país
Palillos a la mar
Un chino se sirve de sus palillos para comer unos espaguetis. / E. C.
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La pregunta es inevitable. ¿Tienen los días contados los típicos palillos chinos? Aunque, a priori, resulta bastante difícil imaginarse un futuro en el que los restaurantes del gigante asiático dispongan de tenedores y cuchillos -prácticamente inexistentes en la actualidad-, este país evoluciona tan rápido que hasta sus más milenarias tradiciones corren el riesgo de desaparecer para siempre.

Pero no será el progreso el que borre los palillos de madera de las mesas chinas, sino los devastadores efectos medioambientales que está provocando el imparable crecimiento del coloso oriental. Por eso, y debido a la fuerte deforestación que sufre China, el Gobierno ha decidido aplicar una tasa del 5% sobre los palillos, dentro de la reforma fiscal acometida por el régimen sobre determinados artículos de lujo.

Según datos del Ministerio de Finanzas, cada año se emplean 1,3 millones de metros cúbicos de madera (o 2 millones de metros cúbicos de superficie forestal) en la fabricación de palillos desechables, de los cuales se venden 10.000 millones de cajas en el mercado doméstico y 6.000 millones más se exportan a otros países asiáticos. En total se tallan 45.000 millones de pares de estos artilugios, lo que, según muchos ecologistas, supone la destrucción directa de 25 millones de álamos y abedules adultos.

5.000 años de historia

Con 1.300 millones de habitantes acostumbrados desde su más tierna infancia a comer con palillos -un hábito que tiene 5.000 años de historia-, tal impacto medioambiental resulta insostenible en China, seriamente dañada por un alarmante problema de pérdida forestal y donde la desertización afecta ya al 27,46% de superficie.

Aunque la nueva tasa sobre los palillos es inferior, por ejemplo, al 10% que se aplicará a las pelotas de golf o a los yates y queda lejos del 20% previsto para los relojes de las grandes marcas, todo parece indicar que la medida puede reducir el gasto de madera en el «dragón rojo». Así se desprende de una encuesta realizada por el portal de Internet sina.com, donde el 73% de los 25.000 participantes en el sondeo aseguraron que evitarán el uso de palillos desechables a partir de ahora.

Higiene y reutilización

«Todos tenemos que contribuir en la medida de nuestras posibilidades a preservar el medioambiente», señaló una joven periodista, Murong Yan, mientras apuraba un cuenco de 'noodles' (típicos fideos chinos) con palillos reutilizables. La situación se ha vuelto tan delicada que muchos restaurantes ya han optado por comprar palillos de calidad, para volver a emplearlos de nuevo.

Pero en una nación que no destaca por sus condiciones higiénicas, numerosos comensales se sienten bastante incómodos con palillos desconchados o incluso mordisqueados, por lo que los establecimientos han de contar con una reserva de desechables para los clientes escrupulosos y renovar los reutilizables cada dos meses. «Aumentar los impuestos no es una buena idea, porque cada día tenemos más gastos», se queja Qi Ran, propietario de un pequeño restaurante. El establecimiento no tiene más de diez mesas. Pero cada mes debe comprar 1.000 palillos desechables.



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