El gerente de la Confederación de Forestalistas de Euskadi, Josu Azpitarte, pidió ayer que las autoridades «no tomen medidas drásticas» por el 'cáncer del pino', la última plaga que afecta a plantaciones de radiata de Vizcaya y que ha provocado que la Diputación emita un decreto con duras restricciones para tratar de frenar su avance.
«Sería un error, por ejemplo, cortar las subvenciones a la especie afectada sólo porque esté enferma», apuntó Azpitarte, quien participó en Gernika en unas jornadas sobre los beneficios de los bosques, organizadas por el Patronato de Urdaibai. «Esperamos que la Diputación adopte las medidas necesarias para atajar el importante problema que supone este fenómeno», concluyó el gerente de los forestalistas, quien no quiso profundizar más en el asunto.
En el evento también participó el presidente de Pro-Silva en España -asociación de silvicultores-, Joaquín del Valle, quien, por su parte, se refirió brevemente a esta problemática: «Aunque la situación no es alarmante hay tratar de solucionarla», dijo.
Un sector «en crisis»
Azpitarte, en cambio, sí habló de la situación del sector, que considera está «en crisis» por la aparición de nuevos competidores como Rusia y China. Asimismo elogió la implantación del pino radiata. «Hay que seguir apostando por esta especie, porque fuera de nuestras fronteras es un emblema de rentabilidad. Además, somos prácticamente los únicos productores de este árbol en la Unión Europea», declaró. «En la actualidad, la masa forestal de Euskadi es la tercera más importante de Europa tras Finlandia y Suecia», concluyó.