Todavía no hace un mes que dio a luz a su tercer hijo, Beltrán, y Mar Flores ya ha sido capaz de embutir su anatomía en un primaveral vestido de Victorio & Lucchino. La modelo amadrinó el martes en Madrid una elegante zapatería. «Si no fuera porque me ha llamado una firma de prestigio como la mallorquina Lottusse no habría salido de casa en seis meses, porque soy muy perezosa». Ser reconocida como actriz sigue siendo su sueño. Pero a él antepone «formar una gran familia. Y me da igual que vengan niños o niñas».
-¿Es más de tacón o de zapato plano?
-En el día a día, intento ir cómoda y llevo siempre zapato plano. Los tacones sólo me los pongo para la foto. Además, según con quién vaya, no me puedo poner tacones porque mido 1,82. Y con tacón alto paso de 1,90.
-Ver a los demás desde arriba debe de dar cierto aire de superioridad.
-A mí personalmente lo que me da es una vergüenza que me muero, porque me siento demasiado alta. Yo no necesito subirme a unos tacones para sentirme mejor. Casi que me siento peor.
-Lo cual demuestra que pisar fuerte no es lo suyo.
-Ha hecho una deducción perfecta: no es lo mío. Es decir, soy de pisar fuerte para mí, en mi casa y en mis cosas. Pero no voy demostrándoselo a los demás. Siempre he intentado mantener una actitud muy poco agresiva.
-¿Cómo está su tercer hijo, Beltrán?
-Fantástico. No ha cumplido el primer mes todavía y está estupendo. Es muy bueno: come, duerme y se cría bien.
-Con tres hijos, será una madre muy experta.
-La veteranía, sin duda, te da mucha tranquilidad. Pero cualquier bebé es una experiencia nueva. Yo creo que ése es uno de los encantos de la maternidad. Además, mis tres hijos son completamente distintos entre sí. Beltrán, por ejemplo, es un toro. Tiene una fuerza increíble y creo que va a tener un carácter bastante fuerte.
-¿Cómo lleva el que este año su hijo Carlo esté con su padre, en Italia?
-Ahora mismo, está en casa pasando las vacaciones de Pascua. Nosotros seguimos viéndonos y nuestra relación no ha cambiado en absoluto. Es un año para aprender un idioma y tener experiencias nuevas. En junio estará conmigo otra vez. Lo estoy deseando.
-¿Con Carlo fue una madre distinta a la que es hoy?
-Con cada uno se aprende cosas nuevas. Con Carlo aprendí a ser más fuerte, a luchar más, a sacarlo adelante, porque lo crié yo sola; a tener más coraje y a inculcarle una serie de valores. Y con estos he aprendido a disfrutar de la frescura, de la inocencia...
-¿Es de las que dicen: ¿socorro, tengo un hijo adolescente!?
-Carlo tiene 13 años, pero todavía no he llegado a ese punto. Es un miedo que tienen todos los padres, pero ninguno se ha muerto en el intento. Con mucha paciencia y con mucho cariño, yo creo que eso se supera. Y luego los hijos lo agradecen cuando son mayores.
Cosas únicas
-Beltrán no tienen ni un mes y usted ya está trabajando. ¿Renuncia a la baja maternal?
-Al contrario, hoy es una excepción. Yo no me cojo cuatro meses de baja maternal, sino todo un año, y me lo tomo muy en serio; igual que los nueve meses de embarazo. Estas cosas son únicas en la vida y hay que disfrutarlas.
-¿Va a aparcar sus proyectos como actriz y productora?
-No, mi productora la he montado en casa, con lo cual, puedo trabajar teniendo al bebé al lado, en la cuna. Y mis proyectos profesionales los estoy aparcando un poquito hasta otoño. Pero siempre todo muy seleccionado y escogiendo lo que me permita estar con mis hijos.
-Muchos dirán que usted se puede permitir unas 'nannys' estupendas.
-Yo creo que eso es un error. Si tengo hijos es para criarlos yo, para educarlos yo. Y si algún día, en un futuro, estoy orgullosa de ellos, que sea por mí; por mi trabajo a nivel educativo y formativo. Claro que además tengo a una persona maravillosa que se hace cargo de mis hijos cuando estoy ocupada.
-¿Sigue queriendo trabajar como actriz?
-Mis pasos a nivel profesional están enfocados a la interpretación; lo necesito para sentirme bien a nivel personal. Quiero ser actriz y hacer cine. Lo tengo clarísimo.
-Una vez, sin embargo, lo negó.
-Fue a raíz del palo que me dieron por la película que hice con Bardem.
-¿Hay algún proyecto concreto?
-Hay un par de largos que espero que salgan. De televisión no descarto nada, siempre que sea una propuesta interesante.
-¿Serán películas producidas por usted?
-No, ahí mi productora no tiene nada que ver.
-¿Y será la protagonista?
-Espero que sí.
Ensañamiento
-Ahí sí que va a pisar fuerte.
-Bueno, intentaré valorar si soy capaz de hacerlo. Sólo haré cosas para las que me sienta capacitada.
-Supongo que no se arrepiente de haber protagonizado 'Resultado final'.
-No, no. Yo creo que aquellas críticas fueron un ensañamiento a nivel personal por las circunstancias del momento. Pero he visto las primeras películas de muchas actrices hoy en día conocidísimas y me parecieron bastante peores que yo.
-¿Ese ensañamiento está olvidado?
-Yo sigo siendo la misma persona. Lo que pasa es que la imagen que se dio de mí confundió bastante y propició ese momento. Hoy en día estoy bastante mejor rodeada a nivel personal y profesional. Y creo que eso se nota.
-Cayetano Martínez de Irujo va por ahí insistiendo en que con usted vivió un infierno.
-Ja, ja, ja, ja...
-¿No le duele que diga eso de usted?
-Prefiero no pronunciarme al respecto. Ni para bien, ni para mal.
-¿Al pasado hay que darle portazo?
-Lo que hay que hacer es aprender de él y, sobre todo, mirar para delante.
-¿Perdona pero no olvida?
-Yo creo que para seguir adelante hay que ser capaz de olvidar.
-¿Es de las que necesitan verse en los papeles?
-Pues no. Quizá porque me he visto ya demasiado.