Si bien es complicado incluir en una maleta todo lo que pueda encerrar un servicio tan completo como la biblioteca municipal de Ermua, sus responsables lo han intentado. La iniciativa 'Maleta bidaiariak' o 'Maletas viajeras', organizada por la biblioteca pretende «llevar la biblioteca a las casas ermuarras».
Los responsables del servicio han llenado una veintena de maletas con ejemplares de todo lo que hay en la biblioteca y lo han distribuido entre los centros escolares de la villa.
Las maletas incluyen un libro o dos de adultos, uno temático, un libro infantil y juvenil, un DVD, un cedé, un cederrón y un folleto con información de la biblioteca y sus servicios, impresos para asociarse y también una nota con los pasos a seguir al abrir la maleta.
Cada maletín varía su contenido y se han incluido libros en inglés y euskera, o diferentes obras que pueden resultar atractivas a personas de diferentes edades, «desde el 'aitxitxa' hasta el pequeño de casa», explican desde la biblioteca.
Estas maletas, con el logotipo de la 'biblio', circulan este año entre el alumnado de primero de Primaria de los centros educativos ermuarras. «Nos parecía la mejor edad porque es cuando comienzan a leer y a conocer las letras», afirman los responsables de la campaña.
Las maletas permanecen de 7 a 10 días en la casa y posteriormente se devuelven al centro, donde pasa a otro escolar.
La campaña, que se desarrolla por primera vez en Ermua, comenzó en el mes de enero y proseguirá hasta el final de curso. Entonces, la biblioteca solicitará a los centros escolares, profesorado y alumnado que realicen una valoración de la iniciativa.
120 familias
Uno de los 120 escolares ermuarras participantes en esta campaña ha sido el joven de 6 años, Ander García García.
A este estudiante de Eskolabarri no le pillaba de sorpresa la muestra de ejemplares que recogía su maleta, «porque suelo ir con los de clase y con mi madre a la biblioteca», explicaba sonrojado. Su actividad favorita en la biblioteca, por supuesto, es «mirar los cuentos».
Pero si Ander tiene un día perezoso, no tiene problema porque cuenta para leer con la ayuda de su lectora favorita, su madre, Mari Jose García Gutiérrez, que se conoce de 'pe a pa' los libros que más le han gustado a su hijo.
«De pequeño, el que más me pedía era el de Robin Hood, pero ahora vamos a la biblioteca porque ya hemos agotado los cuentos clásicos de Caperucita y demás», explica Mari Jose.
Ella sí tiene bien aprendida la lección y afirma que «algunas veces lee él solo, pero generalmente me pide que le lea y lo hacemos juntos, porque no puedes obligarle a leer solo si no quiere, sobre todo, porque ahora todavía es pequeño y no asimila bien».
Al estar la familia asociada a la biblioteca la utilizan a menudo, «principalmente para coger libros, aunque también cogemos películas», aclara la madre de Ander.
La visita de la 'maleta viajera' no sorprendió a esta familia porque Ander y los profesores ya les habían avisado «pero sí que vimos que estaba muy completa, contenía guías de excursiones, un libro muy interesante sobre alimentación infantil y algún vídeo también de interés».
Esta ermuarra valoraba positivamente la iniciativa, ya que, decía, «es importante ir inculcándoles la lectura para que puedan conocerla más o menos, aunque luego sean ellos los que deban mostrar interés».
También alababa el servicio habitual de la biblioteca, «que ahora incluso es mejor, porque nos han instalado Kzgunea en el mismo edificio»
Eskolabarri utiliza esta iniciativa «como otro recurso más para fomentar la lectura, ya que cada clase visita una vez al mes la biblioteca y participamos en todo lo que organizan», explicaron los responsables escolares.
Incluso este año, el citado centro educativo ha centrado su seminario anual en el fomento de la lectura.