Los padres y madres del alumnado prematriculado en primero de Secundaria de la Ikastola Anaitasuna piden que todos los estudiantes inscritos puedan entrar en el citado centro.
Las familias afectadas creen que la situación que están viviendo «es anacrónica e irregular», ya que varios de los alumnos que han solicitado la prematrícula, para pasar de sexto de primaria a primero de DBH o ESO en la Ikastola, quedarán fuera.
La Ikastola Anaitasuna es el único colegio público que actualmente ofrece clases de secundaria, en modelo 'D', en Ermua. A este centro educativo acceden escolares de Primaria de la misma Ikastola y de Sallabente Eskola, ya que este no dispone de Secundaria.
En la prematrícula del próximo curso, los jóvenes que iban a cursar Secundaria en Anaitasuna se han encontrado con que «la delegación de Educación de Bizkaia, sin tener en cuenta el número de alumnos que debe absorber la Ikastola Anaitasuna Institutoa, ha decidido dotarle sólo de dos aulas para el nivel de primero. Claramente insuficiente para la prematrícula existente», declaran los afectados.
Ante esta situación, la delegación ha decidido que se deben baremar (puntuar según criterios establecidos) las inscripciones y que parte de los jóvenes solicitantes pasen a otro centro, a lo que el Consejo Escolar de la Ikastola se ha negado.
El consejo argumenta que el decreto que regula las normas de matriculación dispone que «los alumnos que deseen acceder al centro de Educación de Secundaria al cual esté adscrito el centro público en el que han cursado la Educación Primaria, no precisan aportar documentación acreditativa de los apartados del baremo. Solamente deberán entregar la solicitud indicando el centro correspondiente como primera y única opción. De este modo, serán admitidos y quedarán automáticamente matriculados en dicho centro. Por tanto, nuestros hijos están exentos de baremación», aclaran los padres.
La solución que se aporta desde la delegación es que «a los niños que no sean admitidos en la ikastola se les desvíe al otro centro de secundaria, que es de modelo 'B', creando en él un grupo de unos 5 niños, de modelo 'D'» . Para los progenitores esto «es una anacronía, porque ¿qué hace un grupo tan reducido de línea diferente y sin continuidad?».
Las familias afectadas han solicitado una entrevista con el delegado de Educación, pero, según dicen, «se ha negado diciendo que él ya ha recibido a los padres. ¿De dónde? de Ermua, no», afirman contundentes.