Cinco inspectores de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) aterrizaron ayer en Teherán para recoger información sobre el programa de enriquecimiento de uranio y las instalaciones energéticas del país islámico, informó la televisión estatal iraní.
El subdirector de Energía Nuclear en Irán, Mohammad Saeedi, afirmó que los inspectores del organismo internacional visitarán la planta de Natanz y las instalaciones de Isfahan, que se encuentran situadas en el centro del país.
Esta inspección llega poco antes de la visita del secretario general de la AIEA, Mohamed Al-Baradei, que piensa reunirse la próxima semana con el Gobierno persa para pedirle que haga concesiones sobre su programa de enriquecimiento de uranio con el objeto de alejar los temores de otros países de que podría estar preparando la tecnología necesaria para fabricar armas atómicas.
Una oportunidad
Al-Baradei «espera obtener resultados positivos» de su cita, señaló un alto funcionario del agencia internacional. El momento en que se produce esta visita es además crucial, ya que tendrá lugar a dos semanas de que el propio Al-Baradei se pronuncie --en un informe al Consejo de Seguridad de la ONU-- sobre si Teherán ha cumplido la exigencia de este organismo ejecutivo de detener el enriquecimiento de uranio y colaborar abiertamente con los inspectores de la agencia.
La visita supondrá una «oportunidad» para que Irán cumpla con la demanda de Naciones Unidasde proporcionar la información que precisa la AIEA y que ésta pueda «rellenar las lagunas que hay en la historia sobre las actividades nucleares de Irán», señaló el alto funcionario , ya que la llegada de Al-Baradei no ha sido anunciada oficialmente aún.
Mientras, un diplomático cercano a la AIEA advirtió del peligro de que se levanten falsas expectativas. Precisó que el jefe del organismo no va a Irán «para negociar una retirada» de su programa nuclear, pero agregó que éste «no espera volver con las manos vacías».