«La modificación de las normas subsidiarias de Casalarreina», advierte el Grupo Municipal del PSOE en la localidad rojalteña, «abre, de la mano del PP, las puertas a que puedan instalarse empresas en suelo rústico y en cualquier lugar del municipio».
Y ésa, advirtió su portavoz Félix Caperos, «no es una buena opción» para el municipio porque «el suelo rústico debe tener una protección» de la que, sostiene, se ha privado a Casalarreina tras la aprobación del acuerdo que facilita la implantación de Ferrallas en el alto de La Zaballa; porque las políticas aplicadas desde hace décadas inducen «a la creación de polígonos industriales donde concentrar las empresas evitando así la contaminación que conllevan»; y porque en el municipio riojalteño, desveló públicamente, «hay calificado suelo industrial en el sector I.6, con miles y miles de metros cuadrados de superficie». En concreto junto a la carretera de Haro.
Ésa, apuntó el dirigente socialista respaldado en la comparecencia ante los medios por sus compañeros de partido en el salón de plenos, «es la clave» que ayuda a entender el cúmulo de «mentiras y sandeces» que, en su opinión, han trasmitido desde Haro y Casalarreina Patricio Capellán y David Isasi, los respectivos alcaldes de los dos consistorios implicados en el 'caso Ferallas'.
Caperos no sólo denunció el «grave perjuicio» que se produce «a los propietarios que vienen pagando sus terrenos como suelo industrial», sino que advirtió de «la jugada maestra» que, siempre en opinión del PSOE de Casalarreina, se ha jugado al modificar la normativa urbanística del municipio.
De haberse llevado a cabo la recalificación de terrenos que estaba dispuesto a aceptar el Consistorio jarrero, transformando la parcela rústica de La Carrara en industrial, la empresa debería haber procedido a la cesión de terrenos al Ayuntamiento de Haro para viales, zonas verdes y aprovechamiento «en los porcentajes contemplados por la Ley de Ordenación del Territorio y Urbanismo (LOTUR) de La Rioja». Y lo mismo debería haber hecho en Casalarreina, de haberse utilizado esa misma figura urbanística, suplida sin embargo por la modificación de las normas subsidiarias que permiten su implantación en suelo rústico sin más imposiciones ni requisitos, destacó el portavoz del PSOE. «Es», advirtió en rueda de prensa Félix Caperos, «una decisión que atenta contra Casalarreina porque se permite que las empresas se diseminen como champiñones por el todo el término municipal».
Los concejales socialistas en Casalarreina dejaron claro, por ello, que «sí respaldan la llegada de empresas que ayuden a generar riqueza y actividad económica». Pero con la misma contundencia advirtieron que no están dispuestos «a que se instalen en cualquier sitio, sino en el suelo habilitado para ello en las normas subsidiarias. No de cualquier manera», remarcó su portavoz en el Consistorio riojalteño.