Más de 600 personas participarán este año en la Pasión Viviente de Castro. La vigésimo segunda edición de la popular representación tendrá lugar, como ya es tradición, el próximo viernes y comenzará a las 22.00 horas.
La cita, organizada por la Asociación Cultural Pasión Viviente, está íntegramente subvencionada por el Ayuntamiento. «A Castro se le conoce en muchos sitios de España por esta representación y por ello hemos concedido ayudas por valor de 50.000 euros», explicó la delegada de Educación y Cultura, Concepción Carranza.
El fondo, que supera en más de 10.000 euros el concedido en 2005, permitirá a los componentes del grupo «contar con vestuario y escenarios nuevos, así como introducir algunas otras mejoras», apuntó Guadalupe Beaskoetxea, representante de la asociación.
La representación comenzará con la puesta en escena de La Última Cena, en la explanada de la iglesia de Santa María. Allí también tendrán lugar otros importantes episodios: los dos juicios de Pilatos, la oración del Getsemaní y el arrepentimiento de Judas. El resto de las escenas se repartirán entre los alrededores del templo y las calles del casco antiguo. En total, los actores recorrerán dos kilómetros. En el caso de Jesús , encarnado este año por Jesús Ángel Suárez, se harán especialmente duros ya que tendrá que cargar con una cruz de 37 kilos.