Sin agobios. Así concluyó el Getxo Artea la temporada 2005-06 en la División de Honor de rugby. Aunque tuviera que ganar en Sevilla para evitar una sorpresa muy desagradable. Y es que la jornada final de Liga decidía el equipo que iba a acompañar al Monte Ciencias, condenado hace jornadas a la división de plata. El Getxo Artea, si vencía en el campo del último clasificado, podía alcanzar hasta la cuarta plaza. Si fracasaba, podía abandonar su lugar en la élite. Consecuencias de un campeonato equilibrado a más no poder de la mitad de la tabla hacia abajo. También por arriba, ya que el campeón Santboiana sólo aventajó en dos puntos a El Salvador.
Y el Getxo Artea cumplió en La Cartuja para finalizar en un bonito quinto lugar. Superó al colista, da igual que sin brillantez, por un cómodo 7-23, a pesar de que durante muchos minutos el Ciencias estuviera a tiro y en condiciones de dar un susto. No lo dio porque los getxotarras manejaron este partido tan decisivo casi todo el tiempo. Y menos mal. Porque el Alcobendas se impuso al Liceo y el Getxo Artea estaba obligado a puntuar.
Momento de nervios
Hubo un pequeño momento de nervios en un mediodía andaluz muy caluroso. A los once minutos de juego, el descendido Ciencias de Sevilla se puso por delante con un inquietante 7-3. Menos mal que poco después, Álvaro, que había sustituido en el primer minuto al lesionado Guinea, ensayó tras una maul. De nuevo por delante. Y así hasta el final. El colista andaluz no volvería a anotar. El Getxo Artea sí. Tras llegar al descanso con 7-13, los ensayos de Ledesma, nada más salir en lugar de Garate, y el obtenido al límite del final por el pilier Guillermo Peñarredonda daban la tranquilidad. Y la quinta plaza. El retorno en el AVE hasta Madrid se convirtió en una fiesta.
Ocho victorias y diez derrotas conforman el bagaje liguero de un Getxo Artea que deslució su meritoria temporada con seis derrotas consecutivas en febrero y marzo. Las dos últimas victorias han dejado al Getxo Artea donde merecía, en la mitad de la Superliga. El club vizcaíno podría aspirar a metas mayores si mantuviera el nivel competitivo una campaña entera. Ahora su objetivo es llegar, como el año pasado, a la final de Copa.