Una vez más la regularidad es la asignatura pendiente del Lagun Aro. Tras una victoria importantísima contra Unicaja, el Lagun Aro se las prometía felices ante el Etosa, pero parece que este año se le dan mejor los líderes que los colistas.
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Como hace una semana en Málaga, el Lagun Aro tuvo ayer un mal comienzo de partido. Con una defensa demasiado blanda que permitía una fluida circulación de balón del Etosa. Los visitantes anotaban con excesiva facilidad. La entrada de Weis dio mayor consistencia a la defensa local y consiguió equilibrar las cosas. pero aun así, el Etosa manejó en todo momento el ritmo del partido de la mano de un gran Natxo Rodríguez.
ACTITUD
Ni la intensidad ni la concentración hicieron acto de presencia en las filas bilbaínas durante el partido de ayer. La actitud del equipo no fue buena y, salvo algún momento esporádico, los visitantes pusieron mayor empeño en lograr la victoria. El Lagun Aro, a pesar de todo, estuvo metido en el partido hasta el último cuarto. Parecía que los locales meterían en cualquier momento una marcha más para decidir el choque a su favor, pero fue el Etosa quien endureció su defensa al comienzo del último cuarto y con un parcial escandaloso destrozó a su rival. No hubo la más mínima opción y ningún jugador local pudo liderar a un desquiciado Lagun Aro.
MENTALIDAD
Una derrota como la de ayer y la imagen que dio el equipo son fruto de la falta de mentalidad necesaria para afrontar la visita del colista. Es mucho más fácil motivarse ante los grandes pero las victorias ante los colistas, aunque tengan en teoría, menos mérito, son más interesantes mirando a la clasificación. Ayer el Lagun Aro dio vida al Etosa y dejó escapar la posibilidad de acercarse todavía más a su objetivo de no pasar apuros. La de ayer era una buena ocasión pero habrá que esperar para conseguirlo. Seguro que eta derrota sirve de lección.