Apenas un mes después de regresar al Alavés, Roberto Ortiz de Urbina ha presentado una nueva denuncia contra la entidad que preside Dmitry Piterman por «impago y readmisión irregular». El empleado alavesista considera que no se ha cumplido la sentencia que obligaba al club a devolverle a sus tareas «con las mismas responsabilidades» de su etapa anterior. Por ello solicita el pago de los 102.000 euros de indemnización, que era la otra opción que la juez ofrecía al Alavés para zanjar el caso.
El pleito laboral entre ambas partes surgió después del despido del director de márketing de la 'era Antón' el 3 de noviembre de 2004. Piterman decidió prescindir de sus servicios de forma unilateral y la reclamación posterior del empleado se saldó con una sentencia favorable. De este modo se condenó al club a pagar a Urbina alrededor de 45.000 euros por los salarios atrasados, además de ofrecer a la entidad la posibilidad de readmitirle o añadir añadir una indemnización de 102.000 euros. El club optó entonces por la readmisión.
Ahora, sin embargo, el empleado denuncia que el Alavés, además de no respetar sus responsabilidades dentro del club tampoco le ha abonado el dinero correspondiente a los atrasos.
Vista próxima
En principio, la denuncia de Urbina podría resolverse con una vista en las próximas semanas, posiblemente a finales de este mes. En ella el empleado y su abogado, José María Acedo, tratarán de probar que no se han respetado sus responsabilidades dentro del club.
El Alavés, por su parte, alegará que el cambio de organigrama tras la entrada de Piterman en la entidad ha provocado una serie de movimientos que han afectado a las funciones desempeñadas por Urbina.