El volcán de Joinville no se arruga a pesar de su juventud. Reconoce sin rubor que hace tiempo que rumia en su mente este apasionante cruce con el Panathinaikos. Ahora, a un día del acto definitivo, recalca la complejidad de la empresa al tiempo que lanza un alegato optimista sobre las opciones azulgranas. Splitter sueña con irrumpir en Praga.
-¿Preparado para la madre de todas las batallas?
-Es el partido más importante del año. Sabemos de su importancia, de lo difícil que es, pero no hay otra. Estos días previos tenemos que estar totalmente concentrados, divisando este partido.
-¿Praga está hoy más cerca de Vitoria que hace una semana? Lo digo porque ahora sólo una victoria les separa de la 'Final Four'.
-Está claro. Sabíamos que era difícil desde antes de que la serie empezara. Lo hemos dejado claro en los dos partidos ya disputados. Ambos equipos están luchando por el pase. Cada uno ha vencido en su casa y ahora, intentaremos 'dar el bote' allí, sabiendo que se trata de la última oportunidad.
-¿Esta cita ha capitalizado todas las conversaciones del vestuario?
-Sí. Creo que en las últimas semanas casi sólo se ha hablado de eso. Es difícil jugar un partido de ACB en medio con compromisos de tanto calibre. El equipo lleva bastante tiempo pensando en esta oportunidad, así que no hay que dejar que posibles nervios nos den problemas.
-Sobre todo, porque en el OAKA habrá que desplegar una mentalidad de hierro ante lo que les aguarda; un rival de cuidado, 18.000 hinchas, el criterio arbitral...
-No queremos que nada externo nos influya. Y por supuesto tampoco a los árbitros. El Panathinaikos también tiene presión por jugar en casa y ser el 'favorito'. En cambio, nosotros saldremos a por el partido, a 'dar el bote' y salir cuanto antes de Grecia, je je.
-¿La clasificación sabe a exigencia en el Panathinaikos y a premio mayúsculo para ustedes?
-Sí. El equipo ya lo consiguió el año pasado y éste tiene todas las papeletas para poder hacerlo otra vez. Para mí, éste es un partido calcado a la semifinal de la 'Final Four' de Moscú. Sabíamos que sería difícil, que íbamos a tenerlo todo en contra, pero lo logramos.
-¿Y percibe las mismas sensaciones que antes de aquel imborrable CSKA-TAU?
-Sí. Interiorizas que vas a tener todo en contra, pero el equipo está volcado al cien por cien. Espero que en el campo ocurra lo mismo, que poco a poco nos vaya saliendo todo y que podamos salir victoriosos.
-Además, contra el Panathinaikos los encuentros se hacen eternos.
-Tienen un equipo muy largo. Con mucha calidad. Todos los jugadores que entran frescos mantienen el ritmo de los anteriores. Confío en hacer lo mismo y que todos los jugadores 'estemos' en el partido.
«Cabeza fresca»
-Frente al Granada, los titulares descansaron. ¿Ayudará a que alcancen este pulso más enteros?
-Lo que tienes que tener fresca es la cabeza. Las piernas, todo el año las tienes a un buen ritmo. Lo importante es saber qué tienes que hacer en el campo y que todos los jugadores sepan qué deben hacer.
-¿Qué es lo que más respeto le impone del campeón griego?
-La capacidad de hacer daño de todos sus jugadores. Aparece Diamantidis, luego Spanoulis, Tsartsaris, Alvertis, Batiste... Debes estar todo el rato pendiente de que ninguno anote. A lo mejor contra otro equipo que sólo cuenta con dos jugadores peligrosos es más sencillo, pero aquí son peligrosos los cinco que están en el campo.
-Fíjese que casi se queda sin saliva al enumerarlos.
-Ese es el peligro que tienen. Luego, tantos jugadores les da muchas variantes ofensivas: optar por un pívot abierto, dentro juegan muy bien...; los bases igual, pueden penetrar, tienen tiro... Es una plantilla muy completa a la que hay que respetar.
-¿Aún así anima a apostar los cuartos por el Baskonia?
-Sí, yo apostaría por nosotros.