El Dinamo de Moscú que dirige Dusan Ivkovic, un 'zorro' de los banquillos, acude lanzado a la final de la Copa ULEB, en la que se medirá hoy al Aris Salónica griego y toda su 'marea amarilla'. La final, que se jugará a las 20.30 horas en el Spiroudome de Charleroi, ofrecerá un premio añadido al campeón; a clasificación directa para la próxima Euroliga, la mejor competición del Viejo Continente.
Con 62 años, Ivkovic aporta su interminable experiencia de tantas grandes citas acumuladas entre equipos europeos y la selección balcánica, aunque ésa no ha sido siempre garantía de éxito.
Por el momento, ha llevado al Dinamo de Moscú a la final de la cuarta Copa ULEB invicto desde que la competición entró en su fase de eliminatoria directa. El conjunto moscovita, de hecho, cuenta con una plantilla de campanillas construida a golpe de talonario. Entre sus figuras destacan el pívot griego Papadopoulos y el ex baskonita Mottola.
Marea amarilla
Enfrente, un clásico del baloncesto europeo que vuelve a sacar el cuello tras una larga travesía por el desierto. El Aris, donde Nikos Gallis cimentó su leyenda, ganará eso sí la batalla en la grada, ya que sus seguidores coparán la mayoría de las 6.300 localidades del Spiroudome. El técnico del conjunto amarillo es el italiano Andrea Mazzon. Ayer compartió sus claves para alzar la copa de campeón. «Salir con la mente limpia, serenidad y tranquilidad, aunque es difícil cumplirlo». Ryan Stack, ex del Gijón, Sigalas y Brewer (un año en el Estudiantes) son sus mejores argumentos.
A su vez, la ULEB aprovechó ayer para anunciar que la localidad belga de Charleroi acogerá también las finales de 2007 y 2008. El año pasado también albergó este partido.