Rosa de enlaCe
 Montserrat Lluis
Su marido ni se lo imagina. Y eso que, alguna noche, lo hace a su lado, en la cama, justo antes de decirle hasta mañana. Rosa González se ha comprado un bloc para escribir, no su diario, sino al diario: a EL CORREO, del que «toda la vida» ha sido adicta -al extremo de sufrir casi síndrome de abstinencia si no lo lee-, pero «nunca como ahora». Desde hace dos meses, ya no puede esperar a caer en el sofá. Nada más comprarlo, echa un vistazo a las preguntas de enlaCe. Si le interesan, toma su cuaderno, comienza a escribir, va «dando forma», repasa en voz alta
y llama para dictarnos su colaboración. «Ya sé que siempre no se puede publicar, pero no sabes cómo me llena y la ilusión que me hace sentiros tan cerca». Sí lo sabemos, Rosa. Porque está escrito en tus textos, redactados con la sinceridad de un ciudadano de a pie, la experiencia de tus 56 años, la precisión de una lectora emérita y el cariño de una madre. Como el que rima en esa poesía que le dedicaste a Rocío Dúrcal, y que suena casi tan bonita como las canciones de Marieta. Nos gustas mucho, Rosa. Lástima que tú marido no te lea. No sabe lo que se pierde. mlluis@diario-elcorreo.es
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