El colectivo artístico Mike Nedo, dos de cuyos integrantes colgaron en enero de 2003 un cuadro, con su chartela y todo, en la mayor sala del Guggenheim sin que el personal de vigilancia se apercibiera de ello durante al menos dos horas y media, vuelve a la carga. El grupo inaugura hoy una sala de exposiciones en el Casco Viejo de Bilbao, la Mike Nedo Andra Mari Gallery, con una exhibición del conjunto de documentos -textos e imágenes- que ha generado la búsqueda de la obra, una pequeña pintura sobre madera que representa un corazón que se expande en espiral, titulada 'Torbellino de amor'.
El cuadro, a primera vista mediocre, no aparece de momento por ningún lado. Los integrantes del grupo, constituidos en fundación, contaban ayer que han pedido «el cuadro al museo; allí nos dijeron que lo habían entregado a la Ertzaintza -aunque la denuncia no fue adelante-, y en la Ertzaintza que lo habían reenviado al juzgado. Sin embargo, allí nos aseguraron que la obra no había llegado». Finalmente, el 24 de febrero, el Juzgado de Instrucción número 3 les comunicó que el cuadro está en el número 1 y que es allí donde deben reclamar su devolución.
«La obra sí importa»
«Hemos convertido los papeles en arte; aquí sí importa la obra», comentaron con humor, por circuito cerrado de televisión, en la nueva galería, que han rotulado con los doce primeros números romanos, como en el Viacrucis.
Completan la muestra una banda sonora de música electrónica basada en la procesión del Nazareno del pasado lunes, que discurre por las Cortes, y dos vídeos con sendas acciones reivindicativas: una, dentro del museo, el 25 de septiembre de 2003, en que el grupo colocó una copia de la obra en el atrio; otra, el pasado día de San Valentín, cuando proyectaron la imagen del cuadro en la fachada del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco. «Una fiesta» clausurará la muestra el próximo sábado «al atardecer».