Soñadores, un paso al frente. Ambiciosos, levanten la mano. Es el momento. La fecha. Casi el juicio definitivo. La consecución de una gesta heroica o el sueño de los justos. Un extremo u otro. El TAU Cerámica aborda esta tarde (19.45 horas) el reto más sustancial de la presente campaña. Praga'06 es la recompensa para el superviviente. Cuarenta minutos separan a la formación azulgrana o a su acorazado rival, el Panathinaikos, de la velada más elitista del baloncesto europeo.
El desafío es de aúpa. Porque el Baskonia deberá asaltar un fortín, defendido por un gladiador de planta descomunal. La lógica apunta al Panathinaikos. La lírica, en cambio, se alía con el TAU.
Otro tal vez hubiera aparecido por Atenas con el ceño fruncido. Tal vez hasta temeroso. Este conjunto, pese a exhibir alguna que otra costura mal rematada, no. Se ha habituado a alzar la voz en los momentos de la verdad. Ya lo hizo en la última Copa del Rey, a la que acudió entre brumas. Lo mismo ocurrió durante el pasado Top 16, en el que completó un trabajo aseado y profesional.
Ahora dispone de una nueva oportunidad para rubricar otra página dorada. Conoce además la fórmula. No en vano es el vigente subcampeón de la Euroliga. Palabras llenas de significado como sufrimiento, mentalización, cabeza fría o paciencia deberían encabezar los postulados azulgranas esta noche. Son la única vía conocida con que descerrajar el imponente OAKA. Pero cabe recordar que esa sesión de 'tortura' descubrirá, en caso de victoria alavesa, un premio millonario al final del túnel.
Pancartas contrarias
Desde el club del trébol verde, tal vez preocupados porque 'su' guión varíe en el último segundo y sin previo aviso, han meditado cada detalle. Aparte de apelar a su plantilla de campanillas -estará Diamantidis, que el lunes reposó por molestias en una rodilla-, convertirán el OAKA en lo más parecido al infierno. Aparte de asegurarse el lleno -cuarto en quince días-, diferentes agentes del Panathinaikos han lanzado incesantes llamamientos a su afición.
Ésta responderá elevando al máximo la presión atmosférica. También se anuncian pancartas con lemas poco caballerosos para los ojos baskonistas. Según avance el duelo se verá su influencia. Tanto en el TAU como en el Panathinaikos -¿cómo responderán sus jugadores en el supuesto de llegar equilibrados a las últimas posesiones?- o en el trío arbitral.
En este nocivo pero previsible clima, los conjurados de Perasovic pujarán por el billete a Praga. Conscientes de que la más mínima concesión les descabalgaría. Toca sufrir y rozar la perfección. Buena parte de esta plantilla ya protagonizó una hazaña semejante en la semifinal de la pasada 'Final Four'. ¿Por qué que no una proeza semejante en el escenario más abrupto?