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Miércoles, 12 de abril de 2006
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DEPORTES
BALONCESTO
Victoria o sufrimiento
El Caja Rioja necesita un triunfo ante el Akasvayu si no quiere jugarse la permanencia en la última jornada El equipo debe olvidarse de los partidos en los que ha perdido al final
Victoria o sufrimiento
¿LA VICTORIA DEFINTIVA? El Caja Rioja busca hoy un triunfo que le permita acabar la temporada sin preocupaciones. / R. LAFUENTE.
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Una victoria esta noche puede ser suficiente para evitar sufrimientos en la última jornada. O no. Lo único seguro es que una derrota sí condenaría al Caja Rioja a un agónico partido en Ourense el viernes 21 donde cualquier cosa podría suceder. Para evitar males mayores -la fase de promoción- lo más conveniente es hacer los deberes hoy ante el Akasvayu e ir más relajado -si es que el resto de resultados acompañan- a la cita de tierras gallegas.

No obstante hay que ir paso a paso. Vivir el día a día y no pensar más allá de lo que acontezca en el Palacio. La línea exhibida por el equipo en los últimos compromisos es la adecuada, excepto por los minutos decisivos de partido, para encarar con optimismo la primera -y a poder ser única- final comprometida de la liga.

La derrota en Burgos, dentro de la lógica, no dolió tanto porque el juego desarrollado por el equipo riojano fue el adecuado para competir por la victoria hasta casi los instantes finales. Las dos victorias seguidas ante el Celso Míguez y en Rosalía constataban que los pupilos de Sala afrontaban el sprint de la temporada en plenitud de facultades. Sin embargo, el Hormigones Saldaña volvió a demostrar cuál es el sino del Caja Rioja cuando los riojanos llegan al minuto final con un marcador igualado: la derrota.

Por eso, el aspecto anímico -olvidar los múltiples partidos en los que han perdido al final- es fundamental para afrontar un encuentro en el que saber jugar con la presión puede desnivelar la balanza. No hay que olvidar que el Akasvayu se juega su clasificación para el 'play off' y necesita un triunfo para confirmar su presencia entre los ocho mejores. Dominar, por lo tanto, la presión puede ser suficiente para, con una victoria, colmar los objetivos.

Sacrificio colectivo

El Caja Rioja, consciente de su situación, deberá sacrificarse durante los primeros instantes del choque para colocarse por delante y llevar a su terreno la contienda. Una defensa intensa que no dé respiro a sus hombres exteriores es una de los argumentos básicos para tratar de ganar la partida a los catalanes.

El Akasvayu es un conjunto alegre en ataque y fuerte en defensa. Les gusta correr tras robar en su campo. Buscan un juego rápido, con posesiones cortas, en el que el lanzamiento exterior suele imponerse al interior. Sirva como referencia que tres hombres del Akasvayu superan el 40% en tiros de tres: Jiménez Coll (51%), Frías (40%) y el base Vallmajó (40%).

Pero no es su única opción. Si tienen que depender de sus pívots se encomiendan a Ortega -61% en tiros de dos- o a Báez, que en el último partido ante el Sedesa Lliria fue la referencia ofensiva del equipo con 17 puntos.

Independientemente del rival, el Caja Rioja debe centrarse en ser fiel a lo que ha intentado construir Sala desde su llegada a Logroño. Cerrar el rebote defensivo, ser asfixiantes en defensa y aprovechar el contragolpe para martillear el aro contrario con canastas de fácil ejecución. Pero a esta táctica de bloque se le deben añadir pinceladas individuales.

Todos son importantes. Bustamante dirigiendo; David Suka y Albano asumiendo responsabilidades ofensivas; Alvarado ejerciendo de amo debajo de los tableros; Blake oxigenando al equipo; Burditt -con problemas de espalda tras el partido del viernes- siendo la referencia; Marcos Suka aumentando el nivel defensivo; y el resto del banquillo asumiendo su rol. El público, también.



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