Gorroño, Etxebarria, Patrik Saenz de Ugarte, Javi Salgado... la presencia de jugadores vizcaínos, o hechos en la provincia, en convocatorias de selecciones nacionales siempre ha sido un hecho noticiable en el entorno del baloncesto. Ahora se enciende una nueva llama con un joven baracaldés que el Santurtzi mima como la joya de su corona. Es Iker Amutxastegi, quien a sus 15 años se involucra por primera vez en el combinado nacional U16 que se encuentra en Italia en un torneo preparatorio para el Europeo de Jaén, en el que España se medirá al combinado del país anfitrión, Grecia y Portugal.
Sus casi dos metros y, sobre todo, la madurez que ha mostrado para evolucionar junto a Imanol Martínez en el juvenil del Santurtzi, han llevado al pívot de Cruces a una situación idílica. Ya en el último campeonato de España se pegó sin arrugarse con los postes habituales en el combinado que dirige José Ramón Cuspinera. Sus buenas actuaciones abrieron el apetito de los cazatalentos de Unicaja y Joventut, equipos grandes que disparan a todo lo que se mueve. El Lagun Aro también se ha interesado. Y el Santurtzi confía en que los cantos de sirena no acaben con la progresión de un muchacho por el que su actual técnico pone «la mano en el fuego. Es responsable, muy maduro para su edad y ha trabajado muchísimo, lo mismo que nosotros con él», dice Martínez.
El jugador, una rara avis por estatura y posibilidades en la cosecha del 90, estaba deseando que llegara la convocatoria nacional, «para estar con los mejores, porque es un equipo con mucho nivel. Tras hacer un buen campeonato de España en Cádiz sí esperaba que pudiera darse esta llamada, aunque nunca puedes hacerte ideas claras. El año pasado estuve entrenando y jugando con el Real Madrid en Ibiza y Madrid y luego no pasó nada».
Aunque su altura parece convertirle en un jugador de inequívoco corte interior, sus técnicos creen que se trata de un muchacho que puede y debe evolucionar hacia el puesto de alero. «Ahora es un cuatro al que le gusta jugar de cara», explica su entrenador. El interesado se ve bien como un ala-pívot, «participando en el tiro y siendo duro en la defensa individual». Para que sus pasos sean amplios, su club no ha racaneado dedicación y oportunidades. Aunque Amutxastegi juega la liga juvenil siendo cadete -se mide a jugadores hasta dos años mayores que él-, dispone de un tiempo en cancha en ocasiones superior al que dictaría la lógica de los merecimientos. Es la forma que tiene el Santurtzi de hacerle progresar, de demostrarle que vestir la camiseta morada, entrenando con el equipo de Eba e incluso en temporadas inminentes como convenido del Lagun Aro es una realidad a la que no siempre llegan las tentadoras ofertas de clubes de ACB de relumbrón, en cuyos equipos satélite se amontonan decenas de casos como el del jugador baracaldés.
«Seguir aquí, lo mejor»
Pero no hay que adelantar acontecimientos y sí celebrar la presencia de Iker Amutxastegi en el camino de un Europeo. Antes de reunirse con el combinado nacional en la localidad madrileña de Pinto, el jugador reconocía a EL CORREO que «sería muy bonito jugar en el Lagun Aro. Seguir aquí creo que sería lo mejor para mí. Ya he hablado varias veces con Txus Vidorreta. También sé que otros equipos han preguntado o se han interesado por mí, pero es algo que de momento no me preocupa. Si hay que decidir algo, hablaré con mi familia, que siempre me ha apoyado. A ellos les ha hecho más ilusión que a mí esta convocatoria para la selección».
Un mes atrás, Cuspinera en persona obvió los vídeos para seguir en directo al joven valor vizcaíno, en el partido en el que el Santurtzi se metió en la A1. «Gracias a Iker estamos en la A1 porque nos ha dado mucho rebote, intimidación y al final hasta puntos. Está progresando mucho, aunque sigue estando verde. Es encomiable su trabajo. Tras acabar los entrenamientos, se queda conmigo para seguir trabajando o lo hace con el equipo de Eba», comenta Imanol Martínez.