Iban Zubiaurre alega en el recurso que presentó el pasado viernes ante el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) que pagar a la Real Sociedad la indemnización de cinco millones de euros a la que fue condenado por el Juzgado de lo Social número 4 de San Sebastián por romper su contrato con ese club le aboca «a la ruina económica», según ha podido saber EL CORREO.
El jugador ha pasado en unos meses de la alegría inmensa que le supuso ser presentado en Ibaigane el pasado 1 de julio a encontrarse con que debe cinco millones de euros a la Real Sociedad, según estableció el pasado 9 de marzo la sentencia del juez Xavier González de Rivera. Zubiaurre se puso a echar cuentas y descubrió apesadumbrado que no tiene dinero para cubrir la compensación. Según informaciones periodísticas, su trato con el Athletic recoge un contrato por cinco temporadas a razón de 600.000 euros netos por cada una de ellas. En total, tres millones de euros. La inquietud surge a partir de ese momento, cuando el lateral tendrá 28 años. Su temor es que si no sigue en Bilbao o su ficha se reduce sustancialmente, no ganará dinero para hacer frente a los otros dos millones que le restarán por pagar.
Aunque el Athletic haya sido condenado como responsable subsidiario a pagar los cinco millones, cantidad que ya ha avalado, la ley especifica que tiene derecho a recuperar el dinero del acreedor principal. Fuentes de Ibaigane consultadas por este periódico explican que el compromiso verbal alcanzado con el lateral indica que será éste quien hará frente a la indemnización a pagar a la Real Sociedad. Esto se traduce en que la junta rojiblanca devengará de lo que pague al jugador el dinero que deba destinar a una posible compensación al club donostiarra.
El letrado del futbolista, Guillermo Alonso-Olarra, ha sido, por turno, el primero en presentar sus impugnaciones contra el fallo del juez González de Rivera. En el escrito de alegaciones se señala que la parte que representa el futbolista está de acuerdo con la sentencia en la medida en que declara «abusiva» la cláusula de rescisión de treinta millones. Eso sí, a renglón seguido se advierte de que la cantidad de cinco millones fijada en la indemnización es desproporcionada, porque «condena a la ruina económica» al lateral. A cambio, se exige que el TSJPV dictamine que el jugador no tenga que compensar a la Real Sociedad.
El argumento de la defensa es que la indemnización debe ser adecuada al sueldo y a los otros ingresos que cobraba Zubiaurre en concepto de primas. En su última campaña con la Real, la 2004-05, el mendarés ganó 17.489,48 euros (5.469,24 euros en concepto de sueldos y 12.020,24 como prima de fichaje).
Además, el letrado del lateral reclama al Tribunal Superior que atienda los motivos concurrentes en la ruptura del contrato. En este sentido, mantiene en su apelación que el jugador actuó en todo momento de buena fe con la Real Sociedad porque dio por hecho que el consejo de administración de Miguel Fuentes, elegido la víspera de la presentación de Zubiaurre en Ibaigane, iba a mantener la palabra dada por su antecesor, José Luis Astiazarán, quien, según el futbolista, aceptó darle la carta de libertad a cambio de medio millón de euros.
Mala fe de la Real
Por contra, continúa el requerimiento del abogado, en la actuación de la Real Sociedad hay mala fe porque insiste en pedir una indemnización de 30 millones de euros cuando perfectamente podía evitar el daño causado teniendo en cuenta que el futbolista no ha sido inscrito esta temporada por ningún club de la Liga Profesional y porque ha manifestado estar en todo momento a disposición del club donostiarra. De hecho, se añade, si la Real hubiera reclamado sus servicios se habría incorporado a los entrenamientos.
Las tres partes implicadas prevén que la sentencia del Tribunal Superior puede ser dictada a principios de julio. La decisión será prácticamente firme y definitiva porque ninguno de los afectados cree que pueda ser recurrida a instancias superiores.