Cuba y Venezuela dieron un paso más en sus estrechas relaciones económicas y políticas al constituir una empresa mixta para reactivar una refinería de petróleo en la provincia de Cienfuegos, según informó ayer el diario oficial 'Granma'.
El presidente Fidel Castro y Rafael Ramírez, ministro de Energía y Petróleo y presidente de la compañía estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA), asistieron a la constitución de PDV-Cupet S.A. Su objetivo es realizar actividades de refino de hidrocarburos y manufactura de productos; compra, almacenamiento, procesamiento, distribución y comercialización de hidrocarburos y productos derivados dentro del territorio cubano y en el exterior. Además, la compañía se dedicará al transporte de petróleo y sus derivados.
La parte cubana controlará el 51 % de las acciones de la empresa mixta que, para «garantizar» su éxito, firmará con PDVSA un «convenio de suministro de crudo y productos requeridos para el óptimo desempeño de la refinería de Cienfuegos, que de inmediato será sometida a un proceso de rehabilitación». La planta fue construida en 1990 con tecnología soviética; pero, ante el alto consumo de combustible, cerró durante el «periodo especial». Cuba compra diariamente a Venezuela, su primer socio comercial, unos 90.000 barriles de petróleo con facilidades de pago.
Castro también apoyó con su presencia la firma de un acuerdo para comprar cinco nuevos aviones rusos: dos IL 96-300 y tres TU 204-100. Cuatro de ellos serán destinados al transporte de pasajeros, y uno, al de mercancías.