La recuperación de la venta de vehículos en el mercado europeo y el mantenimiento de la fortaleza del español han permitido a Mercedes cerrar un positivo primer trimestre en su factoría de Vitoria. Aunque la multinacional no ha desvelado cifras, el cumplimiento de su programa de 64 días productivos entre enero y marzo asegura que ha rebasado la cifra de 25.000 unidades montadas en tres meses, un récord que la planta no había superado desde 2000. Fuentes sindicales explican que ha llegado a las 28.000 furgonetas fabricadas.
La mejora coloca a la factoría en el camino de alcanzar el ritmo anual de 100.000 coches en dos turnos de producción -previstos cuando fue remodelada en 2003-, tras el bache que sufrió el pasado ejercicio. La primera causa del traspié fue el cese de suministro durante cuatro semanas de una bomba de inyección, fabricada por Bosch, que equipa los motores de las furgonetas. Posteriormente, en mayo, recortó el programa de fabricación en 2.000 unidades. Aunque la instalación alavesa elevó su cadencia de trabajo, en la última parte del año no logró evitar una caída de mil coches respecto al techo de 93.000 unidades que había logrado en 2004.
El alto nivel de montaje del primer trimestre no puede mantenerse el resto del año, ya que las vacaciones de Semana Santa y agosto recortan la capacidad productiva.