El ex presidente Alan García (1985-1990), del Partido Aprista Peruano (APRA), amplió ayer su ventaja sobre Lourdes Flores Nano, del gubernamental Unidad Nacional (UN), para disputar la segunda vuelta con Ollanta Humala, de Unión por el Perú (UPP).
Según la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), con el 84,17% de actas escrutadas, Humala cuenta con el 30,86%, García tiene el 24,69% y Flores Nano dispone del 23,61%.
El ex presidente centroizquierdista considera que, ante la reñida disputa, deberían convocar una concertación de partidos apoyados en las urnas. «Se hace imperativo un Gobierno de concertación y concentración nacional, pues hay tres sectores definidos y distintos. Se hace imprescindible el diálogo, el intercambio de ideas para garantizar el desarrollo y respeto de los derechos sociales», señaló.
A pesar de los datos que arrojaba el escrutinio, García prefirió guardar la calma. «No me ilusiono, no festejo antes de tiempo. Sea quien fuere quien vaya a la segunda vuelta, será importante contar con el tercer actor», añadió.
Hasta ahora se cumplieron los pronósticos de las encuestas. Varias coincidieron en que Humala ganaría en primera vuelta, pero que en la segunda, que se celebrará posiblemente el 4 de junio, sería derrotado.
También se repiten los resultados de hace cinco años. La abogada conservadora que lideró los sondeos durante largo tiempo quedó ya relegada por García en el pase a la segunda ronda de los comicios de 2001, ganados por Alejandro Toledo.
Fujimorismo
A duras penas, Marta Chávez (6%) logró mantener al fujimorismo como cuarta fuerza política. Sin citarla directamente, Chávez apuntó a la poca cooperación de Keiko Sofía, hija del ex presidente Alberto Fujimori (1990-2000), detenido en Chile. La ex primera dama sí luchó y logró ser elegida diputada como cabeza de lista de la Alianza por el Futuro para el Congreso.
Según la candidata presidencial, los aspirantes al Congreso lucharon por «su propia candidatura». Y criticó que la propaganda no la citaba como aspirante a sustituir a Toledo por los próximos cinco años.
Según Chávez, muchos prefirieron la foto junto a Keiko, su tío Santiago, también candidato al Congreso y a la japonesa vinculada con la 'yakuza' Satomi Kataoka, la nueva esposa del ex gobernante que renunció al Gobierno en medio de un escándalo de corrupción.
Pero Marta Chávez se muestra satisfecha: «He apoyado al fujimorismo como el fujimorismo necesitaba que se lo apoye, en el momento más difícil».