José Luis Rodríguez Zapatero partió ayer hacia Doñana para disfrutar de sus vacaciones de Semana Santa sin haber reunido a su nuevo Gobierno tras la remodelación hecha pública a primera hora del pasado viernes.
El jefe del Ejecutivo asistió en el Palacio de la Zarzuela a la toma de posesión de los nuevos titulares de Interior, Defensa y Educación para, posteriormente, marchar con su familia al coto andaluz.
Normalmente, a actos como el celebrado ayer ante el Rey les sucede una reunión en La Moncloa para despachar aspectos ordinarios y para que los recién nombrados ministros planteen sus primeros proyectos. Esta vez, la fecha de la remodelación gubernamental permitirá a Alfredo Pérez Rubalcaba, José Antonio Alonso y Mercedes Cabrera tener diez jornadas para ponerse al día. En todo caso, el nuevo titular de Interior ya ha dejado claro que una de sus primeras decisiones será pedir su comparecencia ante el Congreso.
La jura de los nuevos cargos se tuvo que retrasar hasta ayer debido al viaje de los Reyes a Arabia, visita que Zapatero conocía de antemano. Ahora habrá que esperar hasta el próximo 21, viernes, para que los cambios se consoliden en la primera reunión del Consejo de Ministros tras las vacaciones.