El Juzgado de lo Penal número 3 de Bilbao ha condenado a la papelera Celulosas del Nervión, situada en la localidad vizcaína de Iurreta, a abonar la cantidad de 15.000 euros por un delito ecológico. Conocida en la actualidad con el nombre de Smurfith Nervión, sobre la empresa pesaban reiteradas denuncias en las que se le acusaba de realizar vertidos contaminantes al río Ibaizabal.
Los hechos se remontan a 1990, cuando los productos tóxicos expulsados por la papelera llegaron a impedir el uso del agua para los procesos productivos de otra compañía de Amorebieta, quien presentó la primera denuncia. Además, las evacuaciones que tuvieron lugar en 1991 acabaron con la escasa fauna piscícola que la Diputación estaba introduciendo para recuperar la zona. Como consecuencia de esta actividad, el Consorcio de Aguas de Durango, integrado hoy en el Consorcio de Bilbao Bizkaia, y la asociación ecologista EKI interpusieron sendas querellas criminales que motivaron la recogida de muestras en el Ibaizabal. Los resultados arrojaron luz sobre el caso. «Concentración elevada de fenoles y aumento del ph por material alcalino», reza el auto judicial.
Tras 16 años de trámites, la sentencia de conformidad entre las partes, obliga al entonces director de la planta de Iurreta, José Ramón Badia, y al director general de la empresa, José Nieto, a pagar cada uno de ellos una multa de 2.000 euros y otra más de 800. Smurfith Nervión, por su parte, deberá entregar 15.000 euros al Consorcio de Aguas de Bilbao, que se destinarán a la recuperación de los ecosistemas del Ibaizabal.
«Pena simbólica»
Ekologistak Martxan, entidad en la que se encuentra integrada EKI, mostró ayer su «satisfacción» por la condena. No obstante, el miembro del consejo jurídico de la agrupación, Carlos Alonso, calificó de «simbólica» la indemnización recogida en la sentencia y denunció la «tolerancia y lentitud con la que Justicia y administraciones públicas tratan estos temas». Por último, el letrado recordó que esta es sólo una prueba de que, «aunque se han producido avances, queda un largo camino por recorrer en materia de medio ambiente».