Todos los aficionados al fútbol vizcaíno nos preguntamos: ¿Por qué nuestros equipos están tan mal? ¿Será casualidad que este año se tengan que producir esos arrastres desde Tercera? ¿Será casualidad que nuestro Athletic esté tan mal colocado y no sepa ni a qué juega? Pues no, señores. Todo esto se debe a un mal planteamiento futbolístico básico o desde la base: Querer que los chavales jueguen a fútbol. Soy entrenador de un equipo infantil de fútbol; por suerte o por desgracia, he tenido que recorrer muchos campos vizcaínos y en muy pocos he podido ver que se jugara a fútbol. ¿Cómo pretendemos, nosotros los entrenadores de esas futuras estrellas, que nuestro Athletic juegue a fútbol? ¿Cómo pretendemos sacar buenos jugadores de Lezama si lo único que nos interesa es el resultado y que el nombre propio de cada uno esté en boca de todos?
Lezama no crea futbolistas sin más; todo tiene su lógica, y empieza con que todos los vizcaínos -padres, aficionados y sobre todo entrenadores- queramos enseñar a los chavales desde pequeños los fundamentos de este gran deporte. Y aquí empieza el trabajo de cantera. Lezama no es ningún laboratorio químico. ¿Todos somos Lezama! Y fútbol es, no nos confundamos, saber pasar, regatear, disparar, triangular, profundizar, desdoblarse, bascular, presionar... y disfrutar. Hay un dato claro, proporcional y objetivo: el Athletic mejora si su fútbol vizcaíno está bien. Y nuestro fútbol está muy enfermo. Y si no, les animo a que acudan a cualquier campo de Tercera, División de Honor, Preferente... y cuenten los pases seguidos que dan ambos equipos, cuántos detalles técnicos ven en algún futbolista, desdoblamientos, triangulaciones, paredes... Tenemos un problema que debemos solucionar y atajar desde abajo. ¿Todos somos el Athletic y debemos mejorarlo!