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Domingo, 16 de abril de 2006
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CULTURA
FERIA DE ABRIL DE SEVILLA
Más paja que trigo
Más paja que trigo
Manuel Jesús 'El Cid' intentará reeditar tardes de gloria. / EFE
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De los 38 matadores de toros anunciados en el abono de Sevilla, que esta tarde se inaugura en la Maestranza con la solemnidad propia del Domingo de Resurrección, 33 van a torear solamente una tarde. Sólo cinco lo harán, pues, más de una vez. Proporciones tan exiguas confieren a la feria de Abril rasgos nuevos. San Isidro se había convertido en 'olimpiada' o 'maratón' taurinos, según desafortunada expresión. Sevilla mantenía su carácter de feria selectiva. Los papeles se han trocado ahora: San Isidro, a pesar de su desmesura, recupera en su próxima edición aires de feria de criba a la clásica y Sevilla ha optado por la fórmula de feria embudo llena de nombres.

Falta, sin embargo, el nombre más importante, que es El Juli. Será su primera ausencia en siete años de alternativa. No ha habido acuerdo económico, según la empresa de la Maestranza. No llegó a haber ni oferta, según el apoderado de El Juli.

Tres de los cinco que torean más de una tarde se reúnen en el cartel de esta tarde: César Rincón, Morante de la Puebla y El Cid. Cartel vetusto. Más de Madrid que de Sevilla, pese a tener dos nombres sevillano. Son los que torean tres corridas de feria. El Cid, además, está anunciado, igual que hace un año, para matar dentro del abono, en septiembre y en solitario, una corrida de seis toros de distintas ganaderías. El nuevo, o viejo, calendario de Sevilla conlleva varias cargas. La primera es que el mito de Curro Romero sale tocado o rozado. Curro era el único torero de la historia que con más de veinte años de alternativa se había anunciado más de dos veces en el abono de Sevilla. Rincón igualará esa cifra.

Romero era también el único torero anunciado en el abono para matar diez toros, otra cifra inalcanzada. Pero El Cid se ha apuntado a doce nuevamente. Lo hizo en 2005 pero una lesión de codo le privó de comparecer en la corrida de único espada, que por cierto fue suspendida. Y está, en fin, la cuestión palpitante: eso que se llama tan ambiguamente 'Sevilla' está deseando encontrar un torero que sea emblema de la tierra, de la ciudad y de su espíritu, y todas las papeletas para ser proclamado nuevo 'torero de Sevilla' las lleva Morante de la Puebla, que en la que va a ser ya décima temporada de alternativa no ha terminado de alzarse con el santo. Morante ha elegido, igual que Rincón y El Cid, las ganaderías que quería matar en la feria. Hubo unánime acuerdo de la terna para su coincidencia de hoy y por primera vez lidia en la Maestranza en la fecha máxima de Resurrección un ganadero moderno, sin historial de relieve en las grandes ferias clásicas: Joaquín Núñez del Cuvillo. El ganadero ha escogido lo mejor que tenía en su casa por nota.

Morante se ha apuntado, además, a las dos ganaderías de línea Domecq-Tamarón con más garantías: la de Zalduendo y la de Torrestrella. Rincón completa su trío de salidas con una de Jandilla y otra de Torrealta. El Cid no ha tenido más opción que apuntarse a la de Victorino, el hierro que le ha dado cartel, y ese gesto obligado se compensa no tan sutilmente con una corrida de Juan Pedro Domecq. El pleito de Morante y la empresa de Sevilla, que duró dos o tres años, ha concluido a satisfacción de las partes. José Luis Lozano ha logrado como apoderado el increíble milagro de colocar a César Rincón tres tardes en la feria. El Cid aparece nuevamente más que protegido por la propia empresa de la Maestranza.

Ponce y El Fandi torean dos corridas de feria. Ponce, en días de caché. No tanto El Fandi, que hace un año toreó bien de verdad en Sevilla un toro de Gavira.



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