Lo cotidiano vuelve a invadir el espacio de un Baskonia con las pulsaciones todavía desbocadas por los recientes sucesos de Atenas. La gesta ante el Panathinaikos y la clasificación para la 'Final Four' de Praga permanecen frescas y todavía se entremezclan con el hecho de que el equipo de Perasovic debe librar hoy una nueva batalla en la fase regular de la ACB en la cancha del Ricoh Manresa. La cita en la capital checa queda aparcada hasta finales de mes, aunque parece imposible olvidarla. ¿Cómo no dejarse llevar por la práctica del 'basket-ficción' pensando en lo que podrá suceder en la semifinal del próximo día 28, festividad de San Prudencio, entre el TAU y el Maccabi?.
De la grandiosidad del pabellón OAKA y de su pudiente guardián, el Baskonia pasa hoy a un escenario más modesto como el Nou Congost, con un rival sumido en la guerra dramática de sobrevivir una temporada más en la Liga ACB. De héroe que pelea contra el poder establecido, la escuadra vitoriana cambia de traje para ejercer de todopoderoso enemigo a batir. Su reputación, reforzada enormemente tras su última visita a tierras griegas, resuena en Manresa, donde se conjura la hazaña de derribar a un coloso cuya sombra corta la respiración.
Pero el Baskonia ha tenido cinco días para digerir la sublime realidad que le espera en Praga y el magnífico hito que supone haberse clasificado para la segunda 'Final Four' en la historia del club. Sobre el papel, es tiempo suficiente para poner los pies en la tierra y centrarse en los compromisos más inmediatos, aquellos que depara la rutina doméstica. La muerte súbita de los cuartos de la Euroliga da paso a la interminable guerra de desgaste que supone la fase regular en la ACB.
Ejercicio de concentración
Tras las emociones vividas, el duelo de hoy ante el Ricoh Manresa supone un ejercicio de concentración para el esforzado ejército que comanda Velimir Perasovic. La cita bien podría ser una invitación al relax y la distención, querencias que debe evitar a toda costa el Baskonia en el Nou Congost.
Entre tanto vuelco del corazón en el frente continental, la temporada regular de la Liga va agotando su calendario, del que ya sólo restan siete jornadas por jugar. Durante este periplo, el TAU debe apuntalar su posición de fuerza sin dar pie a tropiezos inoportunos en un momento en el que comienzan a clarificarse las posiciones de cara a los 'play off' por el título.
Conviene no olvidar que la escuadra azulgrana recuperó el liderato en la pasada jornada liguera al superar al Granada y aprovechar el desliz del Barcelona en el Palau ante el Real Madrid. Ahora, el TAU defiende la cima de la clasificación, empatado a victorias con el equipo de Ivanovic y el Unicaja. Malagueños y 'culés' se encontrarán esta tarde en el Martín Carpena en un encuentro que ayudará a romper la extrema igualdad que impera en la azotea de la competición.
De esta forma, conviene que el Baskonia no falle hoy en Manresa para poder sacar partido del duelo directo que se libra en Málaga. Las virtudes desplegadas el pasado martes ante el Panathaikos deberían ser suficientes para tumbar al conjunto de Óscar Quintana, pero el exceso de confianza siempre es mal compañero de viaje. Al menos, la historia reciente de los choques entre el TAU y rival de esta tarde dan pie al optimismo. El Manresa no logra un triunfo ante los vitorianos desde la temporada 1998-99.
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