Las lesiones se han empeñado en fracturar al Athletic en el peor momento y han hecho saltar todas las alarmas. Los rojiblancos afrontan esta noche un partido vital en el Manzanares (21.00 horas, Canal +) con su columna vertebral dinamitada. Recuento de ausentes, un desgarro por línea. El lateral derecho Expósito, el medio centro Gurpegui, el interior Etxeberria y el atacante Aduriz. Las bajas deshinchan la esperanza y colocan al grupo de Javier Clemente obligado a muchos cambios en un choque de la máxima exigencia. No queda más remedio, pues, que el equipo se aferre con uñas y dientes al choque.
En una temporada deprimente, el Athletic puede conseguir una marca importante, siete partidos consecutivos sin perder, desde que cayó en Sevilla a principios de marzo. Aún con las ausencias, no está en la lista de imposibles sumar en el Manzanares. Creer que se puede puntuar es una cuestión práctica. En caso contrario, es mejor no ir.
Sus rivales han dedicado la semana al balance. Mientras, los medios cercanos ya exhiben los rostros de los próximos fichajes. El Atlético ha echado carpetazo a la temporada. Por aquí llega una de las bazas bilbaínas. El rival puede estar desmotivado en un partido en el que no se juega nada. El Athletic tiene que poner la energía de quien pone en ello toda la campaña.
Así lo advirtieron los resultados de ayer. El afortunado triunfo de la Real Sociedad aprieta la lucha por la permanencia. El Athletic ha pasado de tener tres puntos y 'goal-average' sobre el descenso a ver la distancia reducida a la mitad, dos puntos y 'goal-average' en contra con el Alavés.
Orbaiz se recupera
En medio de tanta angustia por la sucesión de lesiones, Clemente recuperó ayer al menos a Pablo Orbaiz, la disciplina y la autoridad absoluta en el centro del campo, jugador (como se ha visto en las últimas seis jornadas) clave para el rendimiento del equipo.
Dos bajas, las de Expósito y Gurpegui, tienen sustitutos evidentes, Lacruz como lateral derecho y Murillo como segundo medio centro. Más incertidumbre presenta encontrar un interior que releve a Etxeberria. Las alternativas son dos. La conservadora, que es colocar a Casas. Y la ofensiva. Poner ahí a Dañobeitia, con Iraola al otro lado, Yeste de enganche y Llorente de punta. Si la apuesta es Casas, el riojano puede regresar al banquillo para que Dañobeitia ocupe su lugar.
Inesperadamente, Clemente no da la oportunidad de debutar a Arroyo y Martins, que se quedan en Bilbao tras entrenar toda la semana con la primera plantilla. Este hecho refuerza la impresión de que el técnico ha optado por hacer piña. Lleva a todos sus disponibles, incluidos Felipe y Bordas. Citar a dos jugadores del filial le ha debido parecer que le iba a crear más problemas de los que le iba a solucionar.
En medio de la importancia del choque, Clemente, definitivamente apartado del papel de forjador de unidad en el club con el que dijo regresar, dedicó ayer la mayor parte de su conferencia de prensa a un parloteo que sólo a él le interesa y que para los demás ya resulta una pesadez. Emitió graves acusaciones sobre dos de sus antecesores (Heynckes, al que citó expresamente, y Valverde, a tenor de su penosa y burlona imitación) y a arremeter contra los medios. Con tanto extravío y conflicto abierto, al baracaldés apenas le quedó tiempo para referirse a lo que de verdad importa: el vital partido de esta noche.